¿Cómo pueden perjudicarte los fármacos para dormir?

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14-10-2020 by Mirian Díaz
Si tomas fármacos para dormir, debes prestar atención a varios aspectos importantes para consumirlos con responsabilidad sin que tu salud se vea resentida
 

Gran parte de las personas que toman somníferos lo hacen mal. Algunas de ellas siguen tomándolos a pesar de que ya no los necesitan, incluso pueden ingerirlos durante más tiempo del recomendado o combinarlo por voluntad propia con otros medicamentos. Lo que no saben es que estas situaciones pueden acarrear serios problemas para la salud.

Por esa razón, los fármacos terminan siendo contraproducentes para dormir hasta el punto de provocar casos muy graves de insomnio. Y es que la medicación debe tomarse en momentos puntuales por falta de sueño y siempre bajo la supervisión del médico.

Fármacos que provocan dependencia

Uno de los somníferos más utilizados son las benzodiazepinas. Ahora bien, hay que prestar atención a su composición de principios activos al generar tolerancia y crear dependencia con excesiva rapidez. Esto significa que el cuerpo necesitará aumentar la dosis con el tiempo para mantener su efecto. Esta situación supone un grave riesgo porque al final llegamos a creer que resultan indispensables para dormir.

Ahora bien, dejar de tomarlas de un día para otro tampoco es recomendable al generar síndrome de abstinencia. Lo aconsejable en estos casos es acudir al médico para que él nos indique cómo dejar las pastillas de forma paulatina. Normalmente, lo que hace el profesional es idear un plan que puede durar varias semanas.

Cuando el paciente quiera dejar de tomarlas, lo habitual es que el médico baje la dosis a media pastilla durante las 2 primeras semanas. En la tercera semana, hay que seguir disminuyendo la cantidad ingerida y tomar un cuarto de pastilla. Tras acabar esta semana, es posible que ya se pueda dejar definitivamente el tratamiento, aunque es el especialista quien tiene la última palabra.

Los inconvenientes de los fármacos para dormir

Algunas investigaciones han puesto de manifiesto que, en realidad, con los somníferos solo se consiguen unos pocos minutos de sueño. Lo que hacen es que duermas unos minutos antes de lo que lo harías normalmente, así que lo cierto es que no proporcionarán más de media hora extra a tu descanso nocturno.

Algunos somníferos se pueden conseguir sin receta, los llamados antihistamínicos. Sin embargo, hay que tener cuidado porque pueden hacer que estés más cansada al día siguiente y producir somnolencia.

Este decaimiento y falta de fuerza puede suponer un riesgo para tu integridad física, sobre todo si tienes que conducir o a la hora de caminar por el riesgo de caídas. Asimismo, producen otros efectos secundarios como: boca seca, dolores en articulaciones, estreñimiento o daños en el riñón.

Además, algunos estudios científicos han revelado que tomar regularmente fármacos para dormir multiplica el riesgo de muerte precoz. Incluso si seguimos consumiéndolo en el tiempo, puede aumentar las posibilidades de sufrir cáncer o alzhéimer. Lo que está claro es que su consumo habitual incide negativamente en la calidad de vida de las personas y repercute en su longevidad.

Para evitarlo, es necesario adoptar ciertas prácticas diarias para intentar conciliar el sueño sin la ayuda de fármacos. A menudo, las personas no pueden dormir ante un episodio de estrés y ansiedad, algo que hay que combatir en vez de recurrir a los medicamentos.

La psicoterapia es una de las mejores alternativas para evitar tomar somníferos, así como establecer rutinas de sueño saludables, como acostarse a la misma hora o evitar mirar el móvil antes de irse a dormir.