7 errores comunes que cometemos a la hora de hacer croquetas

Responsive image

09-10-2020
No calcular bien los ingredientes para la bechamel, optar por rellenos de poca calidad o no dejar reposar la masa el tiempo suficiente son algunos de los fallos más comunes al preparar croquetas.
 

Si hay un plato que está totalmente afincado en la cocina española y que no pasa de moda es el más típico: las croquetas. A pesar de sus más de dos siglos de historia, muchas personas no consiguen dominar esta receta. Por eso, desde Oído Cocina Gourmet, distribuidor y proveedor de croquetas gourmet a particulares y al sector Horeca de Madrid, ha elaborado un listado con los errores más comunes a evitar a la hora de elaborar croquetas. ¡Manos a la masa!

1. Sin una buena base, ¡no lo conseguirás! Preparar una buena bechamel es clave para conseguir unas croquetas de infarto. Para ello, la masa debe ser cremosa, ni muy líquida, ni demasiado consistente. Para ello debes añadir 50 gr de harina, 50gr de mantequilla y 400ml de leche, y no dejar de remover.

2. No restes importancia al relleno. Cristina Comenge, cofundadora de Oído Cocina Gourmet, asegura que "la calidad de los productos que se utilizan para elaborar croquetas no deberías pasar a segundo plano. Es importante que cuando comamos una croqueta sepamos inmediatamente de qué están rellenas y para ello es muy importante ser generosos y poner una buena cantidad del ingrediente en cuestión". Aunque el rey indiscutible es el jamón.

3. Nada de arte abstracto: Es importante que las croquetas sean lo más similares posible, porque así el tiempo de cocinado será el mismo. Un buen truco para darles forma y que salgan iguales es utilizar una manga pastelera o dos cucharas.

4. Prepararlas y cocinarlas el mismo día no es buena idea. Las prisas no son buenas compañeras cuando se trata de croquetas. Por ello, si te apetecen croquetas el sábado comienza a elaborarlas el viernes para que, una vez que la masa se haya enfriado, poder dejarlas reposar en el frigorífico, al menos, 12 horas.

5. No abusar del empanado: No hace falta enfundar las croquetas en pan rallado. Una capa será suficiente. Si lo que te gusta es que la croqueta sea realmente crujiente desde Oído Cocina Gourmet recomiendan Panko, una especie de pan rallado japonés de escama un poquito más gruesa pero que absorbe mucho menos aceite.

6. Cualquier aceite no sirve. Optar por un buen aceite es muy importante. La elección de un aceite de oliva suave es la mejor opción puesto que no aporta sabor.

7. Cuida la temperatura: La fritura parece fácil, pero se necesita unos tres dedos para que no tengamos que dar vuelta a las croquetas y se cocinen de manera homogénea. La temperatura ideal del aceite es 180ºC e introducirlas en tandas de 8-10 croquetas. Poner demasiada cantidad de croquetas al mismo tiempo hace que el aceite pierda temperatura y se cuezan.