Quítate años de encima practicando el yoga facial

Responsive image

16-10-2020 by Merce Rey      
¿Cada vez que te miras al espejo es un tormento? Entre las patas de gallo, las arrugas inesperadas, las líneas de expresión, la flacidez, etc. Tu rostro es un fiel reflejo de tus sentimientos, del paso del tiempo, de tu alimentación, del estrés, etc. Es el momento de cambiar el chip y de cuidarse y porque no, de quitarse años de encima. Estos sencillos ejercicios no te robarán mucho tiempo en tu agenda, pudiendo lucir un rostro y cuello tonificados y dignos de admiración.
 

Olvídate de pasar por quirófano para ponerte bótox y eliminar los signos de la edad y el envejecimiento ni tampoco empezar ningún tratamiento. Con el yoga facial todo es más sencillo. No necesitarás nada más que tus manos y tener enfrente de ti un espejo. Puedes practicarlo a primera hora de la mañana o por las noches. Conseguirás tonificar tu rostro, trabajar los músculos de la cara, combatir el estrés, activar la circulación y recuperar la elasticidad perdida no solo en la cara, sino que también en el cuello.

¿Cuál es el secreto? Pues como todo, la constancia, el empeño y practicar estos ejercicios todos los días de la semana. Ya sabes, reserva un pequeño hueco en tu agenda para poner esta actividad en marcha.

Di adiós a la papada

Sitúa las dos manos en forma de puño debajo del mentón. Inhala en dos veces y exhala en cuatro. En el caso de la inhalación relaja el rostro, pero mientras realizas la exhalación haz fuerza contra la mandíbula ayudándote de los puños. Con este ejercicio tonificarás el rostro. También puedes utilizar uno de los puños en concreto y colocarlo debajo del mentón. Después, abre la boca y cuando exhales intenta cerrarla al tiempo que ejerces presión contra la mandíbula. Inhala y exhala, tal y como lo hiciste en el paso anterior.

A por las mejillas

Continúa con los puños y crea una cámara de aire en la boca. Inhala y exhala por la nariz. Al igual que en los ejercicios anteriores, durante la exhalación haz presión con los puños, pero, en esta ocasión, contra las mejillas. Tienes que impedir que el aire salga por la boca. Cuando inhales, separa los puños de los pómulos y al exhalar vuelve a presionar.

Ojeras y líneas de expresión, a raya

Apoya en el contorno exterior del ojo las yemas de los dedos índice y corazón de cada mano, a la vez que ejerces una presión constante pero suave. Primero, eleva la mirada hacia el entrecejo. Inhala y exhala. Durante la exhalación cierra el párpado inferior y en la inhalación relájalo.

En busca de la luminosidad

Con los dedos índice de cada mano apóyalos como si de un antifaz imaginario se tratase. Al igual que en el anterior, eleva la mirada hacia arriba, hacia el entrecejo. Inhala y exhala. En el momento de exhalar intenta elevar la ceja. Inhala y relaja la tensión.

Tendrás que hacer entre 10 y 20 repeticiones de cada una de las series.

Cuello tonificado

Mira hacia el techo, sonríe juntando los labios y mantente en esa posición durante unos segundos. Ahora, en vez de sonreír, junta tus labios formando una ventosa y cuenta hasta siete. Repite ambos ejercicios diez veces.