El 30% de los jóvenes padece adicción a las compras compulsivas

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by Ángela Zorrilla
Las acciones comerciales del Black Friday son el pistoletazo de salida a la temporada del año de mayor consumo, época que se prolonga durante el periodo navideño hasta después de las rebajas de invierno. Pero comprar no siempre da la felicidad: un 7% de la población padece oniomanía; es decir, adicción a las compras compulsivas.
 

En la sociedad actual, la posesión de cosas materiales y de última generación sigue teniendo mucho peso. Todo esto puede derivar en la compra exagerada de objetos que no son de primera necesidad o, incluso, en una adicción a las compras en algunas personas.

Según los datos hechos públicos por Top Doctors, el número de personas que padece oniomanía; es decir, adicción a las compras compulsivas, está en torno al 7% de la población en todo el mundo. Este problema se agrava, aún más, entre los jóvenes, afectando hasta a un 30% de ellos.

"Actualmente el consumo por Internet facilita la proliferación de este trastorno y aumenta un 16% las compras compulsivas. El pago con tarjeta, PayPal, Bizum y otros servicios online facilitan el gasto y generan una gratificación inmediata, lo que los lleva a no ser tan conscientes del gasto que están realizando", explica Lina Romillo, psicóloga sanitaria y miembro de Top Doctors.

Ansiedad, frustración y falta de autocontrol

Comprar provoca sentimientos agradables, placenteros y de felicidad entre los consumidores. Sin embargo, comprar puede tener efectos contrarios en aquellos a los que les cueste más encontrar esa felicidad en otros aspectos. "El perfil del comprador compulsivo presenta una sintomatología ansiosa, bajo estado de ánimo, poco autocontrol o baja tolerancia a la frustración", explica la doctora Sandra Farrera, especialista en Psicología Clínica en el Centro Psicología BCN y miembro de Top Doctors.

"A la hora de comprar influye la dopamina, neurohormona transmisora de la impulsividad y de la necesidad de recompensa inmediata, que provoca por lo tanto la pérdida de control. Quienes padecen oniomanía, tras comprar suelen sentirse culpables y deprimidos", añade.

Cómo frenar las compras compulsivas

  • Pregúntate: ¿puedo vivir sin esto? ¿Cómo me sentiré a los días de comprarlo? Es muy importante basar las compras en el control de la acción, del gasto y, por lo tanto, de la propia vida.
  • Aplica la técnica de los 10 minutos. La dopamina es un neurotransmisor de la inmediatez, pero se reduce pasados 10 minutos.
  • Piensa qué podrías hacer con ese dinero si lo guardas para otro fin. Es una manera de controlar los gastos.