¿Sabes que existe ejercicio para todos?

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by Carmen Reija- Farmacéutica y divulgadora sanitaria
Podemos sentirnos bien con la simple actividad diaria, caminando hacia el trabajo, bajando las escaleras de nuestra casa, jugando con nuestros hijos o cualquier otra práctica que consiga que movamos los músculos. La vida sedentaria te pasará factura, pues según la OMS es un factor de mortalidad importante y evitable.
 

A las ventajas a nivel físico se añade que el movimiento generado por el ejercicio mejora nuestra autoestima y nos provoca una sensación de bienestar muy agradable por las endorfinas liberadas a nivel cerebral.

La OMS establece tres grupos en función de la edad que podemos resumir en:

-De 5 a 17 años, una hora al día de actividad (bailar, caminar, nadar, correr, pedalear, etc.)

-De 18 a 64 años, dos horas y media a la semana de actividad moderada (caminar, nadar, bailar, etc.) o 75 minutos de actividad fuerte (correr, pedalear, etc.) o una combinación de ambas en períodos de unos 10 minutos alternos.

-Mayores de 65 años, durante unos períodos idénticos al grupo anterior adaptados a sus condiciones físicas reales. Deben optar por ejercicios que mejoren su equilibrio, evitar caídas y lesiones, etc.

Se recomienda ser más cuidadoso si se sigue algún tratamiento farmacológico o se padecen enfermedades como arritmias incontroladas, hipertensión sistólica, angina de pecho inestable, tromboflebitis aguda, etc. Cualquier persona que desee hacer ejercicio debería consultar a su médico cuál es el más indicado para él en función de sus características y capacidades.

El músculo tiene tres fuentes de energía: sistema anaeróbico, aeróbico y láctico. El anaeróbico se ve involucrado en actividades ultracortas de pocos segundos de duración; el anaeróbico láctico se pone en marcha cuando son ejercicios de máxima intensidad y duración de 30 a 90 segundos. El aeróbico participa como fuente de energía a los 2 minutos de ejercicio, sus productos finales no producen fatiga y se usa en ejercicios de larga duración.

La actividad más recomendable es la aeróbica: correr, nadar, andar en bicicleta, etc. realizada a una intensidad que el cuerpo desee… pero sin forzar demasiado. Este entrenamiento produce una serie de adaptaciones a nivel cardiovascular, respiratorio, muscular, metabólico, digestivo, etc. muy beneficiosas para el organismo.

Caminar es un ejercicio válido para todas las edades y que resulta muy agradable y satisfactorio. Para beneficiarte de todas sus ventajas debes realizarlo con regularidad, aunque no es necesario que, si un día no puedes, lo compenses al día siguiente. Entre los beneficios que se le atribuyen, podemos destacar:

-Es apto para todos, salvo indicación contraria del médico.

-Puedes hacerlo solo o acompañado (siguiendo las medidas sanitarias adecuadas), adaptándote al ritmo de los demás.

-No es caro. Puedes realizarlo en cualquier zona y no tienes que pagar cuotas.

-Mejora el control de la respiración.

-Ayuda a perder peso.

-Corrige malas posturas.

-Estimula el sistema circulatorio y el retorno venoso.

-Mejora la flexibilidad, la fuerza, la resistencia y la coordinación.

-Recibes luz natural si lo haces de día.

Busca tu momento para hacer ejercicio. Notarás sus beneficios de inmediato y, a medida que lo practiques, irás percibiendo todas las ventajas que aporta. Si quieres calcular las calorías que quemas, los pasos que das, el tiempo que caminas, etc., puedes llevar un aparato específico que lo determina. ¡Lo importante es que empieces!