Comprar ropa digital, la última tendencia en fotos para Instagram

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by Mirian Díaz
Prendas llamativas, originales y exclusivas creadas por diseñadores emergentes a un precio increíble, ¿cuál es el truco?
 

Dados los momentos de incertidumbre que estamos viviendo, la industria de la moda está cambiando para adaptarse a las soluciones digitales que imperan con fuerza en nuestra nueva realidad.

Las nuevas tecnologías se abren camino y las pasarelas virtuales y la ropa digital están haciendo acto de presencia durante la pandemia. Y es que la prohibición del contacto físico y el resto de medidas de prevención han generado que los fabricantes y diseñadores recurran a otras opciones asociadas a lo digital.

Una revolución ante las generaciones más jóvenes

Esta realidad virtual está ganando adeptos en Instagram, gracias a las influencers que suben fotos a su perfil con ropas futuristas que llaman mucho la atención a sus seguidores. Sí, se trata de ropa digital que se adapta a tu cuerpo, sea de la talla que seas. De hecho, sus fans les preguntan dónde compran esas vestimentas tan originales, cuando en realidad son diseños digitales que suben a Internet.

Carlings o DressX son dos firmas que han lanzado colecciones digitales que el interesado puede comprar para vestir fotos. Esto significa que las prendas no se adquieren físicamente, sino de forma virtual. Estas empresas lo que hacen es adaptar sus prendas a las fotografías de los compradores, cambiando un outfit normalito por otro llamativo y loco.

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Lo cierto es que la respuesta ha sido increíble y la ropa digital se está convirtiendo en un negocio muy rentable. En el caso de Carlings, por ejemplo, sus primeros diseños costaban alrededor de 10€, pero dado que se agotó en poco tiempo (el número de prendas es limitado para conceder exclusividad), decidieron lanzar otra colección a un precio superior, 30€ cada prenda.

Los hábitos de compra están cambiando, gracias a que las generaciones más jóvenes están aceptando de buen grado la fusión entre lo físico y lo digital. Que las personas en sus redes sociales alteren o mejoren su apariencia no es algo nuevo, lo que sí es nuevo es comprar ropa para usar una sola vez sin tener que llenar nuestros armarios.

¿Cuál es la excusa?

El coronavirus ha impulsado nuevas formas de negocio. La gente no sale a la calle tanto como antes y el sector de la moda se ha visto muy afectado. Y es que que ya no compramos tanta ropa como solíamos hacer en el pasado.

Una solución ha sido lanzar al mercado colecciones comfy para quedarse en casa o salir a la calle. De hecho, gran mayor parte de las marcas low cost con las que vestimos a diario han apostado por diseñar sus propias prendas cómodas y estilosas.

Otra solución que se está poniendo encima de la mesa es la ropa digital. Sus fabricantes aseguran que la idea es disfrutar de prendas bellas y exclusivas para producir menos y apostar por la sostenibilidad con objeto de mejorar nuestro mundo. De ese modo, hacen una llamada a la sensibilización y promueven sus versiones digitales en base a una compra digital nada dañina para el planeta.

¿Cómo funciona?

El proceso es realmente sencillo. Estas tiendas online cuentan con una plataforma muy intuitiva para facilitar el proceso al comprador. Basta con escoger una prenda del catálogo de la marca, subir la foto que queramos y realizar el pago. Una vez se tienen los datos, el fabricante en cuestión "vestirá" al individuo a través de la foto enviada y permitirá la opción de descargar la imagen para que el comprador pueda compartirla en sus redes sociales.

*Fotos: @dressxcom en Instagram