Anorgasmia femenina, ¿la falta de orgasmo tiene cura?

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by Mirian Díaz
¿En qué consiste la anorgasmia femenina? ¿Cuáles son sus causas? ¿Tiene tratamiento?
 

La anorgasmia es el retraso o falta constante de orgasmo tras la excitación. Esto significa que la persona que lo padece no puede llegar al orgasmo pese a estar excitada. Cuando esto sucede de forma regular, la persona no puede mantener una vida sexual satisfactoria, lo que se convierte en un disfunción sexual.

Anorgasmia básicamente es un trastorno que pueden experimentar hombres y mujeres, aunque en este caso vamos a hablar sobre la anorgasmia femenina. ¿Cuáles son sus causas? ¿Existe tratamiento?

Las principales causas de la anorgasmia femenina

Como ya hemos mencionado, la anorgasmia femenina es la falta de orgasmo por parte de las mujeres. Lo cierto es que la padece gran parte de la población femenina, aproximadamente un 10%.

La anorgasmia femenina suele aparecer en mujeres jóvenes. Esto es así porque la capacidad para alcanzar orgasmos mejora al adquirir experiencia con el paso de los años. Las mujeres con el tiempo adquieren un mayor autoconocimiento de su cuerpo, lo que facilita mucho las cosas. Además, su vulnerabilidad psicológica desaparece.

Las causas por la que aparece son varias. En algunos casos, la anorgasmia femenina es el síntoma de una enfermedad, un estado depresivo o un tratamiento farmacológico que inhiba la excitación sexual.

Ahora bien, si la persona en cuestión no padece nada de lo anterior, lo más probable es que la anorgasmia haya sido provocada por algunos de los siguientes factores:

  • Fruto de una estimulación genital escasa o incorrecta
  • Desconocimiento del área genital, principalmente del clítoris
  • Educación sexual rígida
  • El sexo se ve como algo indecente y la culpa impide disfrutar
  • Sentir vergüenza del cuerpo desnudo
  • Frustración, presión y ansiedad generados por la dificultad de alcanzar un orgasmo

La anorgasmia femenina también puede ser coital, es decir, la falta de orgasmo durante el coito. De cualquier forma, tan sólo un 25% de las mujeres tienen la capacidad de llegar al orgasmo durante la penetración. Lo más habitual es llegar al orgasmo a través de la estimulación del clítoris.

¿Cómo se supera la anorgasmia?

No solo existe un tratamiento. En realidad, la idea es hacer una autoexploración de nuestro cuerpo y experimentar varias técnicas de estimulación para saber hasta qué punto han funcionado. Si la persona tiene pareja, puede probar a hacerlo con ella.

No siempre podemos hablar de disfunción sexual. Lo cierto es que en muchos casos, la sexualidad es tratada como un tema tabú y el desconocimiento puede jugar un papel primordial. En el sexo hay que disfrutar y ayudar a que el otro disfrute, pero para ello hay que saber cómo hacerlo.

El tratamiento de la anorgasmia femenina va a depender de la causa. No es lo mismo que se trate de una factor psicológico a que el culpable de su aparición sea una enfermedad o medicamento.

Tampoco es lo mismo tratar una anorgasmia sufrida en un momento puntual de nuestra vida o haberlo experimentado desde siempre. En general, no existen diferencias entre el tratamiento para la anorgasmia en hombres o mujeres. Sí las hay con respecto al desconocimiento o conocimiento de la zona sexual o incluso en cuanto a la educación recibida.

Autoexploración

Normalmente se trata de una cuestión psicológica, por lo que es importante contar con información sobre el propio cuerpo. Explorarlo te llevará a conocerlo bien. ¿Cómo? Mediante el uso de técnicas nuevas relacionadas con la masturbación.

La idea es perder el miedo y los manías que nos cohíben y pensar que los genitales son una parte más de nuestro cuerpo. Además, tener pareja puede facilitar mucho las cosas al poder intervenir según nuestras necesidades y preferencias.

Ejercicios para la anorgasmia

Una vez hemos llevado a cabo una exploración a conciencia, es posible probar otras alternativas: masajes, posiciones sexuales o ejercicios para fortalecer la zona pélvica y los músculos abdominales.

En este sentido, los Ejercicios de Kegel son los más populares. Gracias a su ejercitación, la mujer puede ganar resistencia y flexibilidad en el suelo pélvico, una zona dotada de muchos tejidos y músculos sensibles que intervienen ante ciertas necesidades fisiológicas como el orgasmo.