8 recomendaciones para comer de manera saludable

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by Carmen Reija- Farmacéutica y divulgadora sanitaria
Hemos aprendido que la salud es un valor importante que debemos cuidar individual y colectivamente. Recibimos suficiente información, tenemos acceso a especialistas sanitarios a los que consultar y queremos no sólo curarnos, sino prevenir problemas y lograr una mayor calidad (y cantidad) de vida.
 

Múltiples posibilidades

La investigación actual nos permite conocer las propiedades reales de los productos que consumimos y tomar las decisiones más adecuadas para proteger nuestra salud. Existen infinidad de opciones y dietas múltiples (vegetarianismo, veganismo, crudivorismo, etc.) que preconizan sus ventajas específicas. A ti te toca elegir la que consideres más adecuada tras evaluar personalmente sus ventajas e inconvenientes.

Comer racionalmente

Nuestra alimentación constituye la base de una vida sana y, junto a otros consejos bien conocidos (beber agua, dejar de fumar, evitar el consumo de alcohol, no aumentar de peso, hacer deporte, respirar correctamente, mantener medidas higiénicas, etc.), nos ayuda a prevenir problemas de salud.

Debemos recordar que nuestro organismo necesita nutrientes esenciales para mantenerse en buenas condiciones y que no todo lo que comemos los aporta de la misma forma.

Los expertos en nutrición

Cualquier sanitario, pero especialmente los nutricionistas, señalan que todos los alimentos son fundamentales, aportan determinados nutrientes imprescindibles y deben ser ingeridos en cantidades precisas para alcanzar la dosis recomendable y garantizar así el buen funcionamiento de nuestro organismo.

8 recomendaciones para comer de manera inteligente y ecológica

El objetivo debe ser conseguir sostenibilidad y ahorro energético para cuidar no solo nuestra salud, sino también el medio ambiente. Se recomienda:

1- Elegir alimentos frescos, de temporada. En cada estación (y zona) hay unos productos hortícolas determinados que están en su mejor momento de sazón; debemos comprar esos artículos porque son los más económicos y nutricionalmente adecuados.

2-Aprovechar la ventaja de las proteínas vegetales (legumbres, frutos secos, etc.) más saludables tanto a nivel individual como colectivamente.

3-Consumir productos de cercanía para evitar la agresión ambiental que supone su transporte entre puntos geográficos normalmente muy alejados. Los alimentos ecológicos respetan el medio ambiente, pues no utilizan compuestos químicos nocivos (que dañan el medio) y favorecen la producción local (lo que evita la contaminación que genera su transporte).

4-Planificar tu compra y elegir dónde comprar. Aprovecha el comercio local y la compra a granel y así evitar el exceso de plásticos para envolver los artículos adquiridos.

5- Conservar los alimentos en casa en función de sus necesidades específicas. Utilizar electrodomésticos eficientes que reducen el consumo energético y ser cuidadosos con su mantenimiento.

6- Si tienes que congelar un alimento debes hacerlo a temperatura muy baja y en poco tiempo; la descongelación es justo al contrario (ir aumentando gradualmente la temperatura pasándolo a la nevera y dándole tiempo). Lo mejor es consumirlo en el momento de su adquisición, sin necesidad de congelar y descongelarlo.

7- Evitar los productos preparados, precocinados, etc. Contienen mucha sal, conservantes y colorantes que son perjudiciales para la salud. No caigas en la tentación porque resulten cómodos; son caros y causan trastornos en tu organismo.

8-No abuses de productos excesivamente envasados y, si a tus manos llegan envases, sepáralos adecuadamente y recíclalos en los puntos habilitados para ello.