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patatas fuente de energaa saludable

Nutrición y Dietética,

Patatas, fuente de energía saludable

 [12 de noviembre de 2014 | No hay Comentarios ] Carmen Reija Facebook LinkedIn Twitter Hootsuite Email Addthis

¿Verdad que te gustan? Y tienes que renunciar a comerlas pues son las primeras que eliminamos de nuestro menú diario cuando nos planteamos adelgazar. Arrastran una fama inmerecida porque es falso que engorden tanto. Plantéate sus ventajas y no las hagas desaparecer porque no es necesario.

Carmen Reija

Son tubérculos de la planta Solanum tuberosum de la familia de las solanáceas. Forman parte de la cultura gastronómica no solo de nuestro país, sino de muchos otros en los que constituyen la base de la alimentación. Existen diferentes especies que se cultivan en distintas zonas del planeta y cuyas propiedades resultan interesantes para nuestra salud, por lo que no deberíamos renunciar a ellas.

A nivel calórico general, 100 gramos de patatas proporcionan 80 calorías. De su composición química podemos destacar que son ricas en carbohidratos (almidón), mucha agua, fibra, minerales (potasio, calcio, magnesio y fósforo) y vitaminas (C y del grupo B). Su contenido graso es mínimo.

Su riqueza en hidratos de carbono es muy importante pues el almidón que contienen se utiliza como fuente de energía para el buen funcionamiento del organismo. También es interesante su contenido en potasio a nivel cardiovascular (para la hipertensión) y muscular (por los calambres).

Muchas de sus propiedades se encuentran en la piel por lo que se recomienda cocinarlas con ella siempre que se trate de las denominadas “patatas nuevas”, que son las de la cosecha. Cuidado con la solanina presente en las patatas verdes, pues es un alcaloide que causa intoxicación si se consume en gran cantidad y se caracteriza por vómitos, diarrea, alucinaciones, dolor de cabeza, etc. que se manifiestan horas después de haberlas ingerido.

Compra las de temporada. Consérvalas en lugar fresco, seco y no totalmente oscuro, sin amontonarlas en exceso y procurando usarlas pronto para evitar que germinen.

Si te preocupa que te engorden, piensa que la cantidad de calorías que aportan varía en función de su preparación. Como ejemplo, podemos señalar que, para 100 gramos de patatas, cocida con piel serían 66 calorías; sin piel 77 calorías; asadas con piel 85; en puré con leche y mantequilla 104 o fritas en aceite, 160. Es importante que elijas cómo consumirlas para evitar el incremento calórico, pero no debes renunciar a comerlas, ya que no sería necesario si equilibras el menú.

Antes de cocinarlas lávalas con agua para eliminar la tierra de la monda. Si las pelas, que sea muy fina la capa que eliminas para aprovechar todos sus nutrientes. Prepáralas de manera sencilla. Te proponemos:

- Cortadas a la mitad con piel, una gota de aceite y sal. Hornea unos veinte minutos a 180 grados. - Enteras con piel y aceite. En el horno unos treinta minutos a 180 grados.

- Cocidas enteras en agua con sal. Unos veinte minutos.

- En puré con zanahorias y apio. Cueces los vegetales pelados finamente en agua con sal. Añade una cucharada de aceite. Tritura con la batidora.

- Gratinadas con perejil, orégano, ajo y aceite. Coloca las patatas en rodajas y con piel en la fuente de horno. Pon encima los ingredientes y gratina unos veinte minutos a 180 grados.

- Rellenas de carne. En una sartén fríe y sazona la carne picada. Haz un hueco en las patatas y rellénalas con la carne que has preparado. Hornea treinta minutos a 180 grados.