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Mi nueva contraseña es guiño, guiño, sevillana, caquita sonriente

 [15 de julio de 2015 | No hay Comentarios ] Alexis Vicente Facebook LinkedIn Twitter Hootsuite Email Addthis

Intelligent Enviroments propone sustituir al código PIN por emoticonos, dando un paso adelante en el problemático contexto de la seguridad cibernética. 

Alexis Vicente

¿Cuántas veces has olvidado la el PIN del móvil o de la tarjeta de crédito? ¿Y las contraseñas de tus perfiles sociales? Según un estudio realizado por Intelligence Environment en Reino Unido, un tercio de las 1.300 personas que tomaron parte en una encuesta aseguraba haber olvidado recientemente el PIN de sus tarjetas de crédito. Que lo alfanumérico tiene cada día menos prestigio en el mundo de la seguridad informática no es novedad. No solo las contraseñas; también los códigos PIN son vistos con desconfianza por expertos en la materia, dada la dificultad manifiesta que tantas veces demuestra el ser humano para recordar números y también porque, en el fondo, la cantidad de posibles combinaciones parece abarcable para un hacker con ganas y recursos.
 
Por eso esta ‘startup’ británica propone sustituir los dígitos del código PIN por emoticonos o iconos emoji. Así podremos crear secuencias que sean fáciles de recordar y, de este modo, aprovechar una de las principales ventajas que plantea este nuevo sistema de claves de acceso. Al contrario de lo que nos sucede ahora, que las monótonas sucesiones de números y letras hacen que repitamos las mismas contraseñas en diversos servicios para evitar que la memoria nos juegue una mala pasada, con Emoji Passcode podríamos crear distintas claves de acceso para distintas plataformas al ser más sencillas de memorizar.
 
En la creación de este Emoji Passcode ha tomado partido Tony Buzan, un experto en memoria británico que apuntaba que este nuevo método de contraseñas “juega con la extraordinaria capacidad de los humanos para recordar imágenes”. Algo que, como apunta Buzan, “está anclado en nuestra historia evolutiva. Recordamos más información cuando está en forma pictórica”.
 
 
Pero ¿qué hay de la seguridad? En un principio, y pese a su arrollador éxito entre millennials y nativos digitales, resulta difícil imaginar a muchos usuarios atreviéndose a confiar, por ejemplo, el acceso a su cuenta bancaria a una clave que sea estrella, sol, cara sonriente y corazón. Sin embargo, el uso de los emoticonos es más seguro que el de los dígitos numéricos, defienden desde Intelligence Environment, y ello es así por un motivo muy sencillo: existen más emoticonos que dígitos y hay, por tanto, más combinaciones posibles.
 
En concreto, si un código PIN de cuatro dígitos puede estar compuesto de diez cifras diferentes (del 0 al 9), existen 10.000 posibilidades de código PIN diferentes. La cosa cambia bastante cuando lo que compone la misma clave son iconos emoji; partiendo de la base de que existen al menos 44 emoticonos diferentes, el número de combinaciones diferentes asciende a 3,748,096. Habrá que ver, eso sí, si este argumento es suficiente para convertir los emoji en las claves de seguridad de nuestro futuro.
 
Posiblemente, la primera vez que utilices este código fallarás. Pero una sevillana. Guiño. Guiño. Mierdecilla. Siempre será más divertido que el clásico: Uno. Dos. Tres. Cuatro.