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tratamientos medicos durante el verano

Salud,

Tratamientos médicos durante el verano

 [08 de julio de 2019 | No hay Comentarios ]Carmen Reija Facebook LinkedIn Twitter Hootsuite Email Addthis

Aunque la llegada del verano nos hace sentir invulnerables y felices, no es posible modificar todos nuestros hábitos y renunciar a los tratamientos farmacológicos pautados por nuestro médico porque seguimos necesitándolos. A ello se une el efecto que el calor provoca en los medicamentos, especialmente sobre los que deben ser conservados a temperaturas concretas y, por efecto de las variaciones térmicas, pueden verse alterados y afectar a nuestra salud. También es importante analizar que, si nos desplazamos a algún lugar diferente del habitual, debemos tener en cuenta la necesidad de transportarlos hasta allí u obtenerlos en nuestro destino.

Carmen Reija

Los principales grupos de población afectados por las situaciones de calor extremo son los ancianos, los lactantes, los niños, los enfermos con una afección crónica que requieran tratamiento farmacológico y las personas dependientes (el aislamiento social también aumenta su fragilidad y el riesgo de sufrir problemas asociados al calor). Los ancianos son particularmente vulnerables a causa de que padecen un deterioro de la capacidad de sentir la sed, por un menor control de la homeostasis del metabolismo y una disminución de su capacidad de termorregulación mediante la transpiración y deben estar especialmente vigilados en momentos así.

Aunque son muchos los medicamentos afectados por el aumento de temperatura, los que pueden inducir una hipertermia y los que indirectamente pueden exacerbar los efectos del calor deben ser especialmente tenidos en cuenta cuando analizamos los factores de riesgo en individuos susceptibles de una menor adaptación al calor. Este análisis es el único que puede ayudarnos a prevenir la aparición de las alteraciones orgánicas asociadas a su consumo y es muy importante no olvidarnos de ello.

No puedes renunciar a tu medicación. La adaptación de un tratamiento con medicamentos en curso debe considerarse de manera personalizada. Antes de tomar cualquier decisión terapéutica, es necesario considerar el estado de hidratación (evaluación clínica, evaluación de la ingesta de líquidos, medición del peso, de la frecuencia cardiaca, de la presión arterial y del balance electrolítico completo, etc.). Resulta imprescindible revisar periódicamente la hidratación del paciente durante todo el tiempo que dure la ola de calor.

Si vas a viajar no debes olvidar guardar en la maleta los medicamentos que te haya pautado tu médico. Es importante que mantengas la rutina diaria a pesar del cambio de vida. Antes de partir pregunta lo que debes llevar y busca información que te permita saber si podrás encontrarlos en tu lugar de destino. Si es necesario, solicita a tu médico la cantidad precisa para todo el período que vayas a permanecer alejado de tu hogar. No olvides mantener las condiciones de humedad y temperatura que se indican en el prospecto. Es importante que las condiciones no varíen porque pueden provocarte efectos secundarios inesperados que deberán ser tratados por el médico.

Consulta a tu médico la situación porque la decisión debe ser tomada por él. Eliminar radicalmente un tratamiento crónico, dejar de tomar un diurético o no administrar paracetamol a un niño sólo puede indicarlo él tras la realización de las pruebas específicas que considere oportunas. Además, y de manera general, es importante administrar líquidos de forma constante mientras las altas temperaturas se mantengan para que la hidratación del organismo resulte adecuada.