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propiedades del te verde

Nutrición y Dietética,

Propiedades del té verde

 [11 de julio de 2019 | No hay Comentarios ]Carmen Reija Facebook LinkedIn Twitter Hootsuite Email Addthis

El té verde es un producto natural al que se le reconocen características saludables pero que no está exento de ciertos inconvenientes que deben ser tenidos en cuenta al iniciar su consumo. Las propiedades más interesantes atribuidas al té verde se centran en su actividad como reductor de peso (en dietas bien equilibradas y controladas) y en su capacidad rejuvenecedora (por contener elevadas proporciones de compuestos antioxidantes).

Carmen Reija

La medicina tradicional china lo considera un compuesto fundamental al que se le atribuyen numerosas propiedades entre las que destacaría su capacidad antioxidante que ayudaría a retrasar el envejecimiento. A Europa llegó en el siglo XVII y su popularidad actual se debe a su supuesta actividad rejuvenecedora que ha favorecido una fuerte implantación en el mercado occidental.

Desde la Botánica señalan que el árbol del té es originario de la India y China donde crece de manera natural, aunque ha empezado a cultivarse en otras zonas desde que se ha incrementado su interés comercial se hizo patente, se ha empezado a cultivar en otras zonas. Su nombre científico es Camellia sinensis, un pequeño árbol ramificado, con hojas perennes, flores blancas de numerosos estambres y fruto redondeado, del que existen numerosas variedades de importancia económica.

Antes de llegar a los puntos de venta la hoja de té verde se somete a un tratamiento específico que permite que se mantengan intactas sus propiedades químicas. Para elaborar el té negro, se sigue un procedimiento de fermentación de la hoja que modifica tanto su color como sus características organolépticas.

Se le atribuyen varias propiedades farmacológicas directamente relacionadas con sus principios activos. Es diurético, lipolítico, limitante de la absorción de azúcares y grasas, coadyuvante en regímenes de adelgazamiento, estimulantes, antioxidante y previene la formación de caries dentales por su contenido en flúor.

Destaca su capacidad para el tratamiento del sobrepeso moderado a través de mecanismos simples pero complementarios entre sí: formación de complejos con las enzimas digestivas, actuación sobre la absorción intestinal y sobre los adipocitos, disminución de la asimilación de los lípidos ingeridos por unión a las enzimas digestivas, etc.

No presenta toxicidad directa salvo en casos de consumo excesivo y prolongado. Se han descrito efectos secundarios que deben ser tenidos en cuenta al iniciar el consumo. A nivel gastrointestinal, se ha relacionado con la aparición de vómitos y náuseas, si se toma en ayunas. Si se consume de noche puede provocar insomnio y nerviosismo. No sería recomendable para personas con trastornos cardiacos, arritmias, insuficiencias coronarias o úlcera gastroduodenal, puede provocar toxicidad hepática, no se le puede dar a los niños, ni consumirlo en exceso durante el embarazo. Deben tomarse precauciones si se administra a hipertensos, a pacientes tratados con digitálicos o con IMAO y a personas con problemas para conciliar el sueño (por su efecto estimulante e inhibitorio del sueño), por lo que es más adecuado hacerlo por la mañana o a primera hora de la tarde.

Es imprescindible realizar un consumo racional. Aunque pensemos en el té verde como una "planta natural" con efectos adelgazantes y antioxidantes, hay que tener en cuenta que su ingesta excesiva puede dañar al organismo. No debemos consumirlo sin necesidad, por comentarios de los amigos y familiares, ni ocultar al médico que lo usamos, para evitar efectos cruzados con los tratamientos farmacológicos pautados para tratar alguna enfermedad concreta.