Conjuntivitis en los niños, ¿cómo tratarla?

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by Ángela Zorrilla
Tu hijo se queja de que siente molestias y picor en uno o los dos ojos. Las pestañas se le pegan por las legañas. Puede que tenga conjuntivitis: una inflamación de la mucosa conjuntival, la capa transparente que recubre el blanco del ojo.
 

Por lo general, es una enfermedad que se transmite de forma viral; sin embargo, también puede ser causada por alergias, bacterias, el polen, el humo del tabaco, la presencia de partículas y suciedades en el ojo, etc.

Sus principales síntomas son el enrojecimiento del globo ocular e hinchazón en los párpados; un picor en el ojo y sensación de arenilla; un lagrimeo constante y, a veces, un malestar general.

La conjuntivitis en niños, al igual que en adultos, no suele revestir ninguna gravedad y suele ser muy frecuente, especialmente en niños pequeños. El problema de la conjuntivitis causada por virus y de la conjuntivitis bacteriana en niños (conjuntivitis infecciosas) es que son muy contagiosas. Por este motivo, el niño afectado no debe ir al colegio o a la guardería hasta que el médico determine que su problema visual no puede ser transmitido a otros menores.

Tipos de tratamiento

En la mayoría de casos las conjuntivitis en niños son leves y desaparecen por sí solas al cabo de pocos días, aunque el tratamiento específico dependerá del tipo de conjuntivitis de que se trate. Si es de origen bacteriano, se prescriben antibióticos, que también pueden evitar la sobreinfección en los otros tipos de conjuntivitis. Si la causa de la conjuntivitis es una alergia es posible que el niño tenga que tomar algún antihistamínico por vía oral o bien en forma de colirio.

El ojo es un órgano muy sensible que debe tratarse con delicadeza. Los remedios caseros como la manzanilla, el suero fisiológico o el agua hervida tibia son ideales para tratar la conjuntivitis en casa ya que limpian las secreciones y despejan los parpados. Es preciso limpiar y eliminar las secreciones (legañas) con una gasa empapada en líquido. Hay que hacerlo con suavidad, desde el lagrimal hacia el exterior del ojo.

Tanto si es suero como agua de manzanilla –de propiedades antiinflamatorias–, debe estar frío para ayudar a que la hinchazón disminuya. No se debería utilizar algodón porque libera fibras que pueden quedar retenidas dentro del ojo. Se comercializan toallitas húmedas específicas para la higiene ocular. Nunca tiene que taparse un ojo aquejado de conjuntivitis, ya que de este modo se impide que los gérmenes puedan ser eliminados por el ojo.

Recuerda que aunque no es una enfermedad grave, la conjuntivitis debe ser tratada a tiempo y en caso de ser necesario, lleva a tu hijo al ambulatorio o centro médico más cercano para obtener el diagnóstico de un especialista.