La meditación se define como un conjunto de técnicas destinadas a fomentar un mayor estado de conciencia y atención plena y enfocada. Se trata de una práctica que se ha practicado en culturas de todo el mundo durante miles de años. Y mientras que algunas religiones, como el cristianismo o ...
La meditación se define como un conjunto de técnicas destinadas a fomentar un mayor estado de conciencia y atención plena y enfocada. Se trata de una práctica que se ha practicado en culturas de todo el mundo durante miles de años. Y mientras que algunas religiones, como el cristianismo o el judaísmo la utilizan con fines religiosos, muchas personas la practican independientemente de cualquier creencia o práctica religiosa o espiritual.
Existen muchos tipos diferentes de meditación, entre ellas, la concentrativa, la cual implica centrar toda tu atención en un objeto o punto preciso en tu mente, y cuyo objetivo es aquietar tu mente en ese foco; ya sea tu respiración, una palabra específica o un mantra, para alcanzar un estado y paz interior más relajado y profundo.
Otro de los tipos de prácticas de meditación que se ha vuelto muy popular es el mindfulness, una práctica orientada a la reducción del estrés muy enfocada en el método Mindfulness-Based Stress Reduction (MBSR), un programa de reducción del estrés de la Universidad de Massachusetts creado por Jon Kabatt-Zin y avalado científicamente, que te ayuda a calmar la mente, conocerte mejor, regular tus emociones y tratarte bien a ti y al otro, en definitiva, a aprender a vivir el momento presente y a aceptar.
Así que, si más preámbulos te invitamos a crear tu propio espacio zen de meditación, un lugar íntimo y personal que puedes crear en tu propia casa y que te ayudará a integrar cualquiera de las técnicas meditativas que prefieras en función de tus aromas favoritos, velas, plantas o flores ¡Mira!
La idea es crear un kit que te inspire. Ya que no hace falta trasladarse a la India o a un templo en Japón para meditar, puedes usar tu imaginación y crear tu popio kit. Desde esvivir te proponemos un mini Zen Garden o jardín japonés que consiste en rellenar un recipiente con arena, grava, rocas y si quieres, hierba, musgo u otros elementos naturales que simulen el agua y las montañas.
Una vez que te hagas con el recipìente, usa un rastrillo para colocar la arena o usa las manos. A partir de ahí, deja volar tu imaginación. Puedes poner música relajante de fondo, ya sean mantras, música tibetana, japonesa, de cuencos o gong, que te ayudará a centrarte y a poner el foco en lo que estás haciendo.
Colocar y disponer las piedras, palos de bambú, flores o pequeñas plantas ya es en si mismo un método meditativo que te ayudará a entrar en la práctica y a concentrarte en todo aquello que te inspira paz, te relaja y te hace sentir bien. Pero si eres principiante, y aún no sabes muy bien por dónde empezar, te ayudamos con este vídeo que propone mi jardín zen, y que te ayudará a inspirarte un poco mejor.
Por último, y como complemento al kit zen de meditación, puedes encender una vela del aroma que más te guste. Ya sea de olor a canela, vainilla, jazmín o lavanda, también puedes prender una varilla de incienso clásico o usar palo de santo.
Además, puedes incluir piedras preciosas, un universo a parte el que hablaremos en otro artículo: una amatista, el cuarzo rosa, el jaspe, o el granate, pueden ser otro complemento ideal a utilizar par tu kit de meditación ¡disfrútalo!
Foto principal: Unsplush