Como de un cuadro del pintor post impresionista Paul Gauguin se tratase, la tradicional competición de carreras de caballos Royal Ascot, en Reino Unido, dio lugar a una paleta cromática de vivos colores generados por la mezcla de las variopintas vestimentas del público femenino coronadas con todo tipo de sombreros, ...
Como de un cuadro del pintor post impresionista Paul Gauguin se tratase, la tradicional competición de carreras de caballos Royal Ascot, en Reino Unido, dio lugar a una paleta cromática de vivos colores generados por la mezcla de las variopintas vestimentas del público femenino coronadas con todo tipo de sombreros, y los trajes de chaqué masculinos. Tras un año interrumpido por la pandemia en el que se cambió la presencialidad por un evento a puerta cerrada, el hipódromo de Ascot vuelve a sentir el bullicio de sus visitantes, en el que la realeza y los amantes de los caballos se dejan ver.

Imagen procedente del Facebook Ascot Racecourse.
Existe un código de vestimenta tanto para adultos como niños, que cambia en función de la ubicación. En el Recinto Real, los hombres deben llevar puesto un traje de color negro, gris o azul marino, con chaleco y corbata, acompañado por un sombrero de copa negro o gris y de zapatos negros con calcetines. Por su parte, las mujeres deben vestir vestidos o faldas por debajo de la rodilla, sin dejar los hombros al descubierto. Las chaquetas y pashminas están admitidas. Si lo desean también pueden venir en traje de pantalón y mono. Los sombreros tienen que ser con una base de 10 cm de diámetro o más. Se requiere a las niñas de entre 10 y 17 años que vistan con el mismo atuendo que las mayores, pero se les permite llevar tocado en vez de sombrero, pero no hay restricción alguna con respecto al tamaño.
Por su parte, en el Recinto Windsor las medidas en cuanto a outfits son un poco más flexibles, ya que no existe un código de vestimenta oficial. Pero se anima a los asistentes a llevar ropa elegante. De este modo, se aconseja que los caballeros vistan con chaqueta, camisa con cuello y pantalón largo, mientras que, a las damas, además, de ropa elegante, se les pide que la completen con un sombrero o tocado.

Imagen procedente del Facebook Ascot Racecourse.
En esta edición de 2021 predomina la sostenibilidad y la compra con cabeza desechando la adquisición compulsiva de prendas. Tal y como explican en el apartado de la guía dress code que cada año se renueva y que cumple nada más y nada menos que diez años de la mano de la marca de relojes suizos Longines, se pone el foco en las: vestimentas procedentes de tiendas benéficas, de segunda mano, páginas web de reventas, emporios antiguos y firmas de moda británicas y sostenibles. En esta época, además de los despampanantes sombreros, los visitantes han incorporado a sus looks las mascarillas, pero tal y como requiere la ocasión, han sabido engalanarlas para la sofisticada cita. Una vez clausura el evento de este año, el hipódromo de Ascot, inaugurado en 1711 por la reina Ana, ya tiene la mirada puesta en la celebración de 2022.
FOTO PRINCIPAL.: Imagen procedente del Facebook Ascot Racecourse.