Escurridor de platos, ¿cuál es el que mejor encaja con tu cocina?

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by Merce Rey  
Este accesorio no debe faltar en tu espacio culinario. Te ayudará a mantener tu vajilla y utensilios ordenados, facilitando su secado de forma higiénica. Es económico, los hay de diferentes tamaños, formatos y materiales por lo que te será sencillo dar con el adecuado.
 

Los aspectos que tienes que tener en cuenta a la hora de adquirir un producto de este tipo es el espacio del que dispones porque en función de si tienes mucho o poco, te irán bien unos escurridores u otros. El material del que está hecho también es importante, ya que estará en contacto con el agua constantemente y si este no es resistente al óxido no cumpliría su función. Otro aspecto que deberás tener en cuenta es su utilidad porque si lo vas a emplear para vajilla o utensilios menudos igual con uno pequeño o enrollable resolverías el entuerto. Tampoco te olvides de su sistema de desagüe y, sobre todo, de su resistencia, si es capaz de soportar el peso que le vayas a poner.

Si estás comprometida por el espacio disponible en tu cocina y hay dos cubetas en vez de una, en vez de secar tu menaje en una de ellas, lo que puedes hacer es elegir un escurridor enrollable. De forma que cuando no lo uses lo podrás guardar dentro de un cajón. Encaja a la perfección con tu pileta y tus platos, vasos y tazas se secarán fácilmente, ya que el agua se colará a través de la rejilla. Para liberar tu encimera, una buena opción sería la de integrar tu escurreplatos dentro del mueble de la cocina, que está situado encima del fregadero. Así, cuando estés lavando los cacharros, abrirás la alacena e irás colocando la vajilla sobre el soporte, que irá escurriendo para el fregadero. Cuando termines de usarlo, cerrarás la puerta y quedará oculto a la vista.

Una forma de mantener el orden, no salpicar mucho y tenerlo todo a mano es apostar por el soporte de secado en columna, que al disponer de varios compartimentos y ganchos colocarás tus utensilios, vasos y platos de forma independiente para que liberen el exceso de agua de forma efectiva. También existe el de bambú, el formato plegable de siempre, en el que los platos van encajados en las ranuras. La desventaja de este artículo es que no te cabría demasiada vajilla, pero para salir del apuro no estaría mal del todo.

Los hay hasta extensibles para encajar directamente sobre la cubeta del fregadero. De esta forma, el agua sobrante caería en la superficie y evitarías mojar la encimera. Esto es idóneo si tienes dos piletas en vez de una y no quieres que tus elementos culinarios tomen contacto con el fregadero una vez lavados. Otra versión sería el que incorpora una bandeja extensible para ampliar el espacio de secado cuando lavas más cacharros de los habituales, trae además un desagüe incorporado para permitir dejar fuera el agua, evitando que quede debajo de los utensilios lavados. En ocasiones, las púas en las que integrarás tu vajilla estarán recubiertas con un material protector para que evitar que se raye o estropee.

A estos se unen el que es parecido a una cesta con compartimentos con una bandeja debajo. Para su limpieza hay que separarlos, pudiendo extraer el agua sobrante. Al igual que el modelo anterior irá colocando encima de la encimera, al lado del fregadero. El más simple quizás es el que se presenta como una lámina de silicona sin ningún tipo de estantería de plástico encima. El menaje lavado se coloca directamente encima de él.


FOTO PRINCIPAL.: Photo by CHUTTERSNAP on Unsplash.