Playas únicas en las que refugiarse este verano

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by Merce Rey  
Darse un chapuzón, sentir la arena acariciando bajo los pies, disfrutar del sol y hacer que el tiempo se pare durante unas horas es más fácil de conseguir de lo que parece. En España hay mil y un rincones en los que vivir esta experiencia, ¿te los vas a perder?
 

Comienza tu viaje abrazando el mar y admirando los tesoros ocultos que este te trae. Como si fuesen piedras preciosas de un coleccionista marino, la arena de la Praia dos Cristais (o Playa de los Cristales) está cubierta de un peculiar manto de vidrio multicolor. No temas porque estos no cortan cuando pasas sus pies sobre ellos, ya que el agua del mar se ha encargado de pulir sus bordes para que esto no suceda. ¿Dónde se encuentra esta peculiar calita? En el municipio coruñés de Laxe, en Galicia. Puedes acceder andando desde el propio pueblo o acceder en coche, pero el camino es estrecho y no hay mucho sitio donde aparcar. Está prohibido llevarse los cristales como recuerdo, así que tendrás que conformarte con inmortalizar el momento con la cámara. Por aquí también pasa O Camiño dos Faros (El Camino de los Faros), una ruta de senderismo muy conocida en la zona que atraviesa toda la costa desde Malpica a Finisterre. Se suele hacer en varias etapas.

Esculturas marinas

Para el próximo destino no tendrás que cambiar de Comunidad Autónoma, seguirás en Galicia, concretamente en Ribadeo (Lugo). Desde aquí podrás admirar una imponente escultura tallada por el mar: Praia de As Catedrais (Playa de las Catedrales), caminando por la arena, siempre y cuando la marea esté baja, te adentrarás en estos peculiares acantilados de arcos, columnas y bóvedas para formar parte de esta creación natural. Para visitar esta joya arquitectónica es necesario hacer una reserva en la página web habilitada por la Xunta de Galicia.

Siguiendo por el norte de España te espera la Playa de La Arnía, en Piélagos, cerca de Santander. Llama la atención por sus acantilados de roca caliza y sus pequeños islotes. Si estás deseando posar los pies en su arena fina de color dorada, te ocurrirá como los casos anteriores, la marea deberá de estar baja si no te perderás todo su potencial. Se trata de un entorno poco concurrido digno de contemplar y retratar. Cuenta con una longitud de 220 metros.

Arenales en los que perderse

En el caso de que las masificaciones no sean lo tuyo y gustes de disfrutar de una playa de gran amplitud, de aguas cristalinas en compañía de los más pequeños. Tu rincón idóneo será la Playa de Santa Cristina, en Lloret del Mar (Girona). Su arena es fina y tendrás acceso también a la Cala Treumal, de unos 500 metros de longitud.

Si sientes curiosidad por ver una arena diferente, desplázate hasta Las Palmas de Gran Canaria, a la Playa de Charco Verde, muy próxima al Puerto Naos. Un paraíso acogedor de 150 metros de longitud rodeado de acantilados y plataneras. La peculiaridad de este espacio es que su arenal es fino y de color negro. Es ideal para ir con niños por su tranquilidad y su mar en calma.

Por último, te proponemos un escenario de película, que ha servido de localización para el rodaje de películas y de spots publicitarios. Se trata de la Playa de Mónsul, en un emplazamiento muy especial en el Parque Natural de Cabo de Gata, Almería (Andalucía), cuenta con 400 metros de largo, posee arena fina de color dorado y aguas cristalinas. Un buen ejemplo de origen volcánico que se puede apreciar a través de sus rocas. Una gran duna preside esta bonita estampa y desde ella admirar el entorno natural y peculiar que te rodea.

FOTO PRINCIPAL.: Playa de La Arnía.