Por qué se produce la inflamación Algunos estudios confirman que una alimentación rica en azúcares, harinas refinadas y carnes rojas en exceso, con una baja cantidad de frutas y verduras tiene un efecto inflamatorio en nuestro cuerpo y puede provocarnos graves enfermedades. La exposición prolongada a tóxicos ambientales, tanto los que ...
Algunos estudios confirman que una alimentación rica en azúcares, harinas refinadas y carnes rojas en exceso, con una baja cantidad de frutas y verduras tiene un efecto inflamatorio en nuestro cuerpo y puede provocarnos graves enfermedades. La exposición prolongada a tóxicos ambientales, tanto los que están en nuestra propia casa como en la propia alimentación, también puede provocar la aparición de enfermedades inflamatorias. La obesidad, el estrés o el sedentarismo son otros factores que promueven un estado inflamatorio general.
Una dieta inflamatoria es aquella que tiene como objetivo ayudar o disminuir los procesos inflamatorios en el cuerpo. No se trata de perder peso (aunque, a veces, va implícito), sino regular nuestro cuerpo para evitar o reducir los efectos de cualquier enfermedad inflamatoria.
La base de cualquier dieta antiinflamatoria es consumir alimentos naturales, a ser posible, ecológicos evitando los procesados y las harinas para conseguir mantener la glucemia del cuerpo estable y un equilibrio de grasas esenciales omega 6 y omega 4. Para ello no debe faltar en nuestra lista de la compra:
El aceite de oliva contiene oleocantal, un poderoso polifenol con un gran efecto antiinflamatorio que tiene un efecto parecido al ibuprofeno. Es importante utilizar este tipo de aceite a la hora de elaborar aliños, conservas o para cocinar.
El pescado azul es una gran fuente de omega 3 y tiene un gran efecto antiinflamatorio. Es importante para nuestra salud incorporar la ingesta de pescado azul, al menos, dos veces por semana. El salmón, la caballa, el atún o el boquerón son los mejores aliados para una dieta antiinflamatoria efectiva.
La cúrcuma es una especia que no debe faltar en nuestra cocina. Su alto contenido en curcumina es capaz de reducir diferentes procesos inflamatorios. Ayúdate de la cúrcuma para dar sabor y aroma a diferentes recetas.
Las verduras crucíferas como las coles o el brócoli son alimentos antioxidantes que tienen, además, grandes propiedades depurativas.
El chucrut, el kimchi, el kéfir de agua o el té kombucha son alimentos que ayudan a cuidar nuestra flora intestinal y a mejorar nuestras digestiones ayudándonos a depurar nuestro organismo y ejerciendo un gran poder antiinflamatorio sobre él.
Incluye frutas y verduras cada día
El aceite de oliva virgen extra debe ser la base de tu cocina
Consume, al menos 2 veces por semana, pescado azul
Opta por granos enteros y legumbres para obtener hidratos de calidad
Evita los procesados
Utiliza en tu cocina hierbas y especias
Incorpora frutos secos y semillas a tu alimentación.