Emilia Pardo Bazán y el reto de la modernidad

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by María Robert 
Hasta finales de mes se puede visitar en la Biblioteca Nacional una gran exposición de una autora multidisciplinar y crucial en la historia de la literatura
 

Emilia Pardo Bazán (1851-1921) fue una de las grandes escritoras europeas de su generación, una dimensión reconocida a día de hoy por todos los especialistas españoles y extranjeros. Sin embargo, todavía no tiene una presencia pública acorde con ese creciente prestigio académico. Es por ello que, coincidiendo con el centenario de su fallecimiento, la Biblioteca Nacional traslada al público la obra de una mujer cuya vida y obra resultan cruciales en la historia de la literatura española.

Hasta el 26 de septiembre se puede visitar en Madrid la exposición `Emilia Pardo Bazán. El reto de la modernidad´, que sorprende al espectador mostrando la modernidad de los retos literarios, intelectuales, personales y políticos de Pardo Bazán, así como su dimensión europea, transnacional a través de unos doscientos documentos (libros impresos, manuscritos, grabados, fotografías, etc) procedentes tanto de la BNE como de otras instituciones españolas.

Como novelista, junto a figuras como Benito Pérez Galdós o Leopoldo Alas, Clarín, la escritora gallega desempeñó un papel decisivo en la renovación de la ficción de su época y fue traducida en vida a una decena de idiomas, incluido el japonés. Además, ejerció de periodista cultural enormemente interesada por la política, de crítica e historiadora de la literatura, así como de dramaturga; cuentista prolífica y decididamente excepcional en la Europa de su tiempo empresaria cultural con una revista y una editorial (Nuevo Teatro Crítico y La Biblioteca de la Mujer, 1890) que fueron pioneras en la difusión en España de la literatura rusa (Dostoievski, Tolstoi o Turguéniev) y de los debates franceses y británicos sobre el feminismo, con la traducción y comentario de las obras de John Stuart Mill y August Bebel.

Feminismo sin tapujos

Uno de los aspectos más originales de su trayectoria intelectual y política fue, precisamente, la inserción del feminismo en el debate cultural y político de la segunda mitad del siglo XIX, utilizando abiertamente el término y contribuyendo a su respetabilidad, con una repercusión pública muy intensa y eficaz. Un tipo de feminismo que destaca de nuevo por su modernidad y su capacidad para enlazar con las preocupaciones y los debates actuales.

La cuestión de la profesionalización del escritor, así como de la celebridad femenina y sus paradojas, son también dos nudos argumentales claves de la exposición, en la que se hacen visibles sus esfuerzos, de nuevo plenamente modernos, de gestionar su profesión y su imagen como escritora y mujer célebre.

De la misma forma, en la muestra se exponen y explican sus ambivalencias literarias, políticas y personales, evitando un relato plano o meramente hagiográfico. Aparece en ella como católica, carlista y feminista radical, como gallega, como cosmopolita y como una constructora de nación (española), especialmente lúcida respecto a las exigencias del nacionalismo moderno en Europa.

Desde todos estos puntos de vista, la finalidad es mostrar cómo su obra y su vida (pero también su proyección pública como personaje) fueron capaces de dar cabida a todas las manifestaciones de la modernidad de la España de la Restauración (1875-1923), acogiendo opiniones y posibilidades de ser y de mirar el mundo, de actuar, que desafiaban tanto a sus lectores como a ella misma