A la hora de cuidarnos y mejorar nuestra salud, es importante reforzar nuestro sistema inmunitario. Es básico mantener un sistema de defensas en excelente estado para evitar que bacterias, hongos o virus ataquen nuestro organismo. Para lograr esto, la alimentación toma un papel especialmente importante y en concreto, el consumo habitual ...
A la hora de cuidarnos y mejorar nuestra salud, es importante reforzar nuestro sistema inmunitario. Es básico mantener un sistema de defensas en excelente estado para evitar que bacterias, hongos o virus ataquen nuestro organismo.
Para lograr esto, la alimentación toma un papel especialmente importante y en concreto, el consumo habitual de pescado.
Cómo saber si nuestro sistema inmune está debilitado
¿Sufres habitualmente resfriados o alergias? ¿No te sientan bien la mayoría de las comidas? ¿Las heridas suelen tardar en curarse? Si te suele ocurrir alguna de estas cosas es muy probable que tu sistema inmunitario esté débil. Para reforzarlo, el primer paso es, revisar la qué comemos.
Cómo fortalecer nuestro sistema inmune
Los nutrientes que obtenemos a través de los alimentos, cumplen un papel esencial en el desarrollo y buen estado de nuestro sistema inmune. En el caso de presentarse un déficit o falta de algún nutriente, este sistema verá disminuida su capacidad de defendernos.
En la mayoría de los casos, el sistema inmunitario desarrolla sus funciones con gran eficacia para mantener saludables a las personas y prevenir infecciones. Sin embargo, en algunas ocasiones, problemas con el sistema inmunitario pueden producir enfermedades e infecciones en algunos casos realmente graves.
Los nutrientes que debemos consumir habitualmente son:
Cobre: antioxidante que contribuye a mejorar las funciones de las enzimas digestivas.
Hierro: si sus niveles están bajos, disminuye la capacidad de defensa de los glóbulos blancos.
Selenio: potencia la actividad de las células de defensa
Zinc: si no hay suficiente, afecta el crecimiento y aumenta la aparición de enfermedades autoinmunes.
Magnesio: si no consumimos suficiente, presenta inflamación y antienvejecimiento.
Vitamina B6: en caso de déficit hay disminución de glóbulos blancos.
Vitamina B12: no tener suficiente presenta disminución de las células que nos defienden de los microorganismos:
Vitamina C: tiene una gran capacidad antioxidante
Vitamina A: estimula nuestro sistema de defensa:
Vitamina E: nos protege de infecciones.
Vitamina D: Se ha demostrado que su carencia tiene incidencia sobre las infecciones respiratorias.
El pescado posee propiedades nutricionales que ayudan a mejorar nuestro sistema de defensas y son fundamentales para conseguir una alimentación equilibrada y saludable.
El objetivo principal a la hora de cuidar nuestra salud es mantener el sistema inmunitario en perfecto estado para ayudarnos a luchar contra las posibles bacterias o virus que puedan atacarnos. Para ello, el pescado es un alimento que cumple una función principal.
El pescado nos aporta nutrientes tan importantes como el Omega-3 y proteína que ayudan a mantener en un estado óptimo el sistema inmune. Lo ideal es un consumo medio de 250 mgr. de Omega-3 al día. Para conseguir cumplir este objetivo es necesario consumir al día una ración de pescado (el pescado aporta entre 0,35 gr y 3 gr. de omega-3 por cada 100 gr.). Es imprescindible consumir pescado azul y blanco indistintamente.