5 diferencias entre la bursitis y la tendinitis

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by Carmen Reija. Farmacéutica y divulgadora sanitaria
Tendinitis y bursitis son lesiones que se producen a nivel articular. Afectan con mayor frecuencia a los hombros, las rodillas, los tobillos, las muñecas y los codos. Se pueden presentar de forma conjunta o aislada. La principal diferencia se relaciona con la parte de la articulación afectada. Consulta a tu médico.
 

1. Ambas lesiones se relacionan con la inflamación. En la tendinitis se ven afectados los tendones (formados por tejido fibroso) y que conectan los músculos a los huesos de la articulación. En el caso de la bursitis se ve afectada la bursa (una bolsa que contiene líquido sinovial) que impide que el hueso roce con los tejidos blandos que rodean la articulación cuando se mueve y se inflamen. En ambas patologías, la lesión implica la inflamación: del tendón o de la bursa.

2. En cuanto a las causas de aparición, no hay diferencias importantes. Ambas patologías se pueden producir por causas mecánicas y traumáticas o por asociación a patologías concretas (artritis reumatoide, infecciones, gota o diabetes, entre otras). Las causas más frecuentes son: el sedentarismo, el uso excesivo de la articulación con movimientos repetitivos, las posturas inadecuadas que fuerzan la articulación y la lesión directa.

Como diferencia podemos señalar que la bursitis puede presentarse por la existencia previa de una lesión en la articulación. En la tendinitis, los tendones se endurecen con la edad y pierden elasticidad, por lo que su aparición se incrementa con el envejecimiento.

3. Los síntomas de la bursitis y la tendinitis también son similares: dolor, limitación de movimiento e inflamación. En la bursitis también se presenta enrojecimiento y sensación de calor en la zona afectada de la bursa, que no aparecen en la tendinitis.

4. El inicio del proceso presenta algunas diferencias. En el caso de la tendinitis el dolor se puede extender progresivamente hacia otras zonas e ir aumentando su intensidad, por lo que la capacidad de movimiento de la articulación se va limitando a medida que se intensifica el problema. La bursitis puede producirse repentinamente, en forma de un dolor agudo difícil de tolerar para el paciente.

5. El tratamiento de ambas lesiones es similar, aunque presenta ciertas peculiaridades:

-aplicar hielo sobre la articulación afectada tres o cuatro veces al día durante los primeros días. Puede resultar adecuado alternar el hielo con la aplicación de calor para recuperarse de una tendinitis.

-limitar el movimiento durante los primeros días realizando la compresión adecuada de la articulación.

-evitar esfuerzos innecesarios y reducir el uso de la articulación.

-administrar fármacos antiinflamatorios y analgésicos siguiendo las pautas del médico.

-aplicar fisioterapia para evitar la atrofia muscular y mantener la movilidad de la articulación. Se aumentarán las sesiones en función de las indicaciones del profesional y la reducción del dolor que sufre el paciente. En la tendinitis, además, se suele emplear electroestimulación para reducir el dolor.

-realizar infiltraciones con los fármacos adecuados cuando resulte necesario para el tratamiento del dolor que refiere el paciente.

-practicar la cirugía correspondiente cuando los tratamientos convencionales no resuelvan la situación: eliminar el tejido inflamado en la tendinitis y la bursa en la bursitis.