3 fuentes de vitamina C para prevenir el catarro

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by Carmen Reija. Farmacéutica y divulgadora sanitaria
Tener catarro es un problema que todos hemos sufrido y que repetiremos, porque nos afecta a todas las edades y de manera cíclica. Las causas son diversas y se presenta en cualquier estación del año. Para prevenir su aparición y recuperarnos con mayor rapidez es importante mantener nuestras defensas altas y evitar los enfriamientos y cambios bruscos de temperatura.
 

El constipado, resfriado o catarro común es un proceso causado por distintos virus y/o por causas ambientales como el frío o el aire acondicionado. Los síntomas incluyen tos seca, malestar general, abundante mucosidad, frecuentes estornudos, irritación ocular, fuerte dolor de garganta, boca seca y fiebre moderada. Si el tratamiento es inadecuado puede provocar patologías infecciosas como bronquitis, otitis y sinusitis, por ejemplo.

Lo normal es que remita en una semana gracias al funcionamiento correcto de las propias defensas del organismo. El diagnóstico médico es fundamental y la administración del tratamiento adecuado también es de su competencia. Consúltale sin temor.

Evita automedicarte. Ni siquiera consumas esos suplementos que, aunque sean naturales, no deben ser adquiridos sin control médico. Si tu alimentación está bien equilibrada nutricionalmente no los necesitas. El único capacitado para recetar cualquier sustancia es tu médico.

Es posible prevenir y/o mejorar el catarro si realizas una dieta saludable. Incluir alimentos habituales que contienen nutrientes que favorecen el funcionamiento de nuestro sistema inmunitario y aumentan nuestras defensas es una idea muy interesante. A este nivel, aumentar el consumo de vitamina C resulta muy adecuado.

La vitamina C se encuentra en alimentos de origen vegetal. Destacarían:

1-Berro, brécol, col y pimiento. Presentan un porcentaje muy alto de esta vitamina y puedes consumirlos en crudo o cocinados.

2-Frambuesas, grosellas y arándanos contienen una elevada proporción de vitamina C y constituyen un recurso muy adecuado para quienes no toleran frutas más ácidas como los cítricos. El mejor momento es el desayuno o a media mañana. En crudo, solos o combinados con leche, cereales, ensalada o yogur resultan adecuados.

3-Limón, naranja, mandarina, kiwi y pomelo son los más habituales cuando deseamos aumentar el consumo de vitamina C. Un zumo de naranja al desayuno te ayudará a fortalecer el sistema inmunitario y rehidratar las mucosas secas por el proceso catarral en curso.

Para aprovechar totalmente su potencial nutricional se recomienda su consumo en crudo. Si cocinas las verduras, por ejemplo, reduce al mínimo el tiempo empleado en aplicar las altas temperaturas que necesita su elaboración. También se recomienda añadir verduras o frutas (troceadas en el momento en que vayas a comerlas) a una ensalada o a un yogur.

Una idea sencilla con un alto aporte de vitamina C sería elaborar una ensalada. La base podrían ser los brotes variados de diferentes vegetales (canónigos, lechugas, escarola, etc.). A esta combinación puedes añadir tomate, pimiento rojo, berros, arándanos, ajo, orégano, sal, zumo de limón y aceite de oliva virgen.

Además, un zumo puede ser una fuente inagotable de vitamina C. Pomelo, grosellas y brécol serían una buena opción. También la combinación de kiwi, frambuesas y col estaría muy indicada. Puedes añadir agua o miel si su sabor te resulta desagradable.