La EPOC es una enfermedad que impide que el aire fluya correctamente por los pulmones al sufrir "una inflamación en el interior de los bronquios", de modo que las personas que lo padecen sienten como si les faltase el aire, sufren tos y se fatigan. "Casi el 12% de la ...
La EPOC es una enfermedad que impide que el aire fluya correctamente por los pulmones al sufrir "una inflamación en el interior de los bronquios", de modo que las personas que lo padecen sienten como si les faltase el aire, sufren tos y se fatigan. "Casi el 12% de la población española mayor de 40 años" la padece según datos de EPISCAN II, siendo los hombres los que más lo notan (14,6%), mientras que las mujeres se colocan un poco por debajo (9,4%). Aunque con el tiempo se han incrementado "los casos de EPOC en mujeres debido al aumento del consumo de tabaco en las últimas décadas", tal y como se expone en el informe "¿Tienes EPOC? ¡Que nada te detenga ante la EPOC!" De la compañía farmacéutica Boehringer Ingelheim.
En 2019 se situó entre las diez principales causas de defunción a nivel mundial, situándose concretamente en el tercer puesto y representando "el 6% del total de muertes", indicó la Organización Mundial de la Salud (OMS). Por su parte, desde la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR) han revelado que esta patología pulmonar multiplica por tres "la mortalidad postingreso por infarto", y avanzan lo siguiente: "A los 90 días del ingreso hospitalario, mueren 11 pacientes de cada 100 por una agudización de la EPOC, frente a 4 de cada 100 por cardiopatía isquémica aguda". Pero, ¿qué es realmente lo que la provoca? El tabaquismo está relacionado con esta dolencia, no sólo la persona que fuma puede manifestar EPOC, sino también aquella que está en contacto con el humo de forma pasiva. Una mala ventilación y estar expuesta a la contaminación también puede ser perjudicial. "La contaminación del aire en interiores: en los países de ingresos medianos y bajos donde los niveles de exposición al humo son elevados, se utilizan con frecuencia biocombustibles (madera, estiércol, residuos de cultivos) o carbón vegetal para la cocina y la calefacción", tal y como apuntan desde la OMS, así como factores genéticos o el asma.
A través de una prueba médica llamada espirometría se puede detectar si se padece esta enfermedad crónica. En cuanto a tratamientos existen los inhaladores, que pueden ser de uso frecuente o para utilizar en ocasiones puntuales. En el caso de que el "nivel de oxígeno esté por debajo de un determinado límite" se empleará la oxigenoterapia a través de mecanismos como la "bombona, concentrador y oxígeno líquido", indican desde el Hospital Universitario Quirón Salud de Madrid.
Entre las recomendaciones de los expertos para aliviar los síntomas de la EPOC se encuentran la de dejar de fumar, mantenerse activos, descansar cuando se necesite, evitar hacer esfuerzos y estar expuesto a humos y contaminantes, "vacunarse contra la neumonía, la gripe y la COVID-19", advierten desde la Organización Mundial de la Salud. Aunque también se pueden realizar una serie de ejercicios respiratorios para sentirse mejor. En el canal del Hospital Universitario Virgen Macarena aconsejan la respiración torácica. Para ello coloca las manos en el tórax, debajo del pecho y por encima de las costillas. A continuación, inspira tomando el aire por la nariz, suelta el aire por la boca lentamente. Continúa con la respiración abdominal o diafragmática. Coloca las manos en el abdomen por encima del ombligo, inspira por la nariz intentando hacer fuerza en el abdomen, suelta el aire por la boca como en el ejercicio anterior. Después, haz expansiones costales. Tendrás que tener los brazos estirados a lo largo del cuerpo, inspira al tiempo que subes los brazos, expira mientras bajas los brazos. Seguidamente, sitúa los brazos a la altura de los hombros y forma una cruz con ellos, coge aire, cierra los brazos y suelta el aire. Por último, haz la respiración de labios fruncidos. Coge aire por la nariz y suéltalo por la boca poniendo los labios como si fueses a soplar.
FOTO PRINCIPAL.: Foto de Megan Forbes en Pexels.