Existen diversas cáscaras de frutas que puedes utilizar para elaborar ricas y saludables infusiones. Por eso, cada vez que tomes una de estas piezas, guárdalas para aprovecharlas después. ¿Quieres conocer qué cáscaras sirven y cuáles son sus propiedades? 5 cáscaras de frutas con las que preparar infusiones Antes de enumerar las cáscaras ...
Existen diversas cáscaras de frutas que puedes utilizar para elaborar ricas y saludables infusiones. Por eso, cada vez que tomes una de estas piezas, guárdalas para aprovecharlas después. ¿Quieres conocer qué cáscaras sirven y cuáles son sus propiedades?
Antes de enumerar las cáscaras con las que puedes elaborar ricas infusiones, es necesario tener en cuenta que es preferible utilizar frutas ecológicas que no hayan sido tratadas. Así, libraremos al cuerpo de las sustancias tóxicas que puedan contener.
Asimismo, emplea las cáscaras de frutas cultivadas a nivel local, de forma que puedan llegar hasta ti cuanto antes y disfrutar de un alimento más sabroso y fresco, y de cáscaras con mayor número de propiedades.
La cáscara de naranja es fuente de fibra, sales minerales, vitamina C y flavonoides. Sus principios activos, antioxidantes y aceites esenciales son muy beneficiosos para nuestra salud. De hecho, mejora la digestión y el aspecto de la piel, refuerza las defensas y tiene efecto depurativo y saciante.
Si las pruebas en infusión y no te gustan, también puedes optar por rallarla y emplearla en algunas recetas o secarla para aromatizar el agua cuando llegue el verano.
El limón contiene aceites esenciales, pectina y vitamina C. Es saciante, ayuda a regular el tránsito intestinal, protege los vasos sanguíneos, frena la acción de los radicales libres, es antiséptico y ayuda a frenar la gripe y el resfriado. Su cáscara puede utilizarse en infusiones, pero también puedes elaborar licores y jaleas, y utilizarla en multitud de recetas.
La cáscara de mandarina destaca por ser rica en vitaminas A y C, y sus beneficios son muy parecidos a los de la naranja. Por sus propiedades relajantes, antisépticas, digestivas y carminativas puedes preparar infusiones muy saludables o añadirlas a diversas recetas, ya sean dulces o saladas.
La piel de manzana posee un alto contenido en antioxidantes y contribuye con la salud cardiovascular. Es antiinflamatoria y antialérgica, y su composición fortalece los músculos y protege el sistema respiratorio. Habitualmente comemos la manzana con la piel, aunque hay quien prefiere pelarla y emplear después la piel para elaborar infusiones, postres, ensaladas y batidos.
El pomelo es una fruta menos común, pero también es muy saludable y le dará un toque cítrico y amargo muy especial a tus infusiones. Su cáscara es rica en antioxidantes, fibra, magnesio, potasio, vitamina C y aceites esenciales. Te servirá para reforzar tu sistema inmunitario, eliminar toxinas y mejorar tus digestiones.
Una vez has conocido algunas de las cáscaras de frutas que puedes utilizar, lo único que tienes que hacer es cortarlas en pequeños pedazos y guardarlas para hacer tus infusiones o recetas. Eso sí, antes de hacerlo es conveniente que las deshidrates con un deshidratador de cocina o en el horno.