El tomillo es una planta aromática originaria del norte de África y cuenca del mediterráneo. En España se cultiva con relativa facilidad. Sus hojas y flores se usan como medicina y condimento. Su actividad antiséptica favoreció su empleo en la antigüedad para tratar heridas. Botánicamente se denomina Thymus Zygis y pertenece ...
El tomillo es una planta aromática originaria del norte de África y cuenca del mediterráneo. En España se cultiva con relativa facilidad. Sus hojas y flores se usan como medicina y condimento. Su actividad antiséptica favoreció su empleo en la antigüedad para tratar heridas.
Botánicamente se denomina Thymus Zygis y pertenece a la familia de las Lamiáceas. Es un arbusto que forma una mata tupida de poca altura. Existen muchas variedades (como común, español y limón, por ejemplo), cuya apariencia es muy similar, aunque con pequeñas variaciones.
De manera general, los tallos son leñosos en la base. Las hojas son ovaladas o lineales, con los bordes arrollados y con el envés velloso y de color gris. Las flores son lilas, rosas o blancas y se agrupan en inflorescencias de 3 a 6 flores. Florece en mayo y junio.
Los principios activos presentes en hojas y flores serían aceite esencial (rico en timol y carvacrol), flavonoides, taninos, ácidos fenólicos, saponinas y triterpenos. En su composición química destacaría la presencia de agua, vitamina C, fibra y minerales (como hierro, calcio, potasio, fósforo, sodio y magnesio).
Se emplea en forma de infusión, decocción o tintura, entre otras opciones. Se le atribuyen múltiples propiedades. Sus usos y aplicaciones se centran en que:
1-Es un buen condimento en la cocina. Su agradable sabor, mejora el de los ingredientes empleados en tus recetas y aumenta los beneficios nutricionales.
2-La infusión se considera desintoxicante, pues elimina las toxinas a través de la orina.
3-Beneficia al sistema digestivo y combate el estreñimiento. La fibra que contiene mejora la digestión y regula el tránsito intestinal.
4-A nivel respiratorio se considera expectorante. El aceite esencial descongestiona el aparato respiratorio, fluidifica las secreciones bronquiales y calma la tos.
5-Fortalece huesos y dientes debido a la presencia de calcio y fósforo, nutrientes esenciales para ambos.
6-Se considera antiséptico y que fortalece el sistema inmune. Los componentes fenólicos favorecen la actividad antibacteriana y estimulan la producción de leucocitos en la sangre, por lo que protege al organismo del ataque de agentes tóxicos.
7-Se le atribuyen propiedades antiinflamatorias y como relajante muscular. A nivel tópico favorece la circulación sanguínea en zonas inflamadas, tanto a nivel articular como muscular.
8-Se cree que cuida la piel. Las cremas y geles aplicados tópicamente se utilizan para aportar suavidad y tratar quemaduras solares, picaduras, heridas y otras afecciones de la piel. También tonifica piel y cabello.
El tomillo se debe consumir de manera adecuada. Presenta algunos efectos adversos, especialmente si se administra a altas dosis o durante un tiempo prolongado. No se recomienda durante el embarazo ni la lactancia. El consumo excesivo de aceite esencial causaría náuseas y vómitos. Tampoco debes usarlo si padeces dispepsia, úlcera de estómago, gastritis o colon irritable, entre otras.