Los círculos de mujeres son un lugar de encuentro entre mujeres que desean compartir su historia. Estos círculos cogieron más fuerza a partir de los años 80. En ellos, las mujeres se reúnen en círculo y comparten con todas las integrantes del círculo experiencias de su vida sin juicio ni ...
Los círculos de mujeres son un lugar de encuentro entre mujeres que desean compartir su historia. Estos círculos cogieron más fuerza a partir de los años 80. En ellos, las mujeres se reúnen en círculo y comparten con todas las integrantes del círculo experiencias de su vida sin juicio ni crítica.
El hecho de formar círculo, denota que todas las mujeres presentes en el círculo tienen la misma voz y sus historias tienen la misma importancia. Entre todas ellas, se crea una conexión que ayuda al enriquecimiento y crecimiento personal de cada una de ellas. Un círculo de mujeres es un viaje hacia dentro en un tiempo sin prisas que nos ayuda a conectar exactamente con lo que estamos sintiendo desde lo más profundo de nuestro ser. Es nuestro momento para concentrarnos única y exclusivamente en nosotras, dejando a un lado lo que pasa fuera y prestando la atención que se merece a nuestro interior. Es un viaje introspectivo que hacemos con la ayuda de un grupo de mujeres con las que, círculo a círculo, sentimos una unión cada vez más fuerte e irrompible.
Si deseamos crear un círculo de mujeres, lo primero que debemos hacer es escoger el lugar donde poder expresar con total tranquilidad sentimientos y emociones. En segundo lugar, es importante establecer cada cuánto vamos a reunirnos. Hay círculos de mujeres que se hacen cada 15 días, 1 vez a mes o 1 vez por semana. El requisito imprescindible es comprometerse con la asistencia. Cualquier mujer del círculo puede coordinarlo y, a su vez, formar un nuevo círculo. El objetivo es, sin duda, alimentar nuestra alma, crecer emocionalmente y aprender a confiar más en nuestro instinto. En estas reuniones, cada una es el espejo donde se ven reflejadas la demás para aprender, crecer y evolucionar, y donde se descubre que todas somos una.
Existen infinidad de tipos de círculos y tamaños. Desde los que están formados solo por 4 integrantes que se conocen de toda la vida, hasta círculos compuestos por más de 30 mujeres que se ven por primera vez en esa reunión de mujeres. En estos círculos, se tratan temas muy diversos como la creación de mandalas, círculos en los que se habla de sexualidad, de familia e hijos, de nutrición… O incluso, círculos en los que el tema a tratar en cada reunión es bien distinto y se escoge en consenso con la colaboración de todas las mujeres que lo forman.
Una de las premisas principales en los círculos de mujeres es la confidencialidad. Cualquier mujer presente en un círculo debe tener la certeza de que lo que se cuente allí no saldrá de ese lugar sagrado donde se intentan traspasar las fronteras del miedo, abriendo heridas e intercambiar puntos de vista y experiencias distintas.