La melisa o toronjil es una planta medicinal que se denomina botánicamente Melisa Officinalis. Se considera originaria de la parte oriental de la cuenca mediterránea y de Asia Menor. En Europa se cultiva habitualmente en jardines (incluso como como planta ornamental) y nace espontáneamente en diversas localizaciones. Es una planta herbácea ...
La melisa o toronjil es una planta medicinal que se denomina botánicamente Melisa Officinalis. Se considera originaria de la parte oriental de la cuenca mediterránea y de Asia Menor. En Europa se cultiva habitualmente en jardines (incluso como como planta ornamental) y nace espontáneamente en diversas localizaciones.
Es una planta herbácea que puede alcanzar hasta un metro y medio de altura. Presenta tallos ramificados, hojas de color verde más oscuro en el haz y más claro en el envés y flores de tono claro agrupadas en verticilos.
En fitoterapia se emplean, normalmente, el aceite esencial y las hojas, que se recogen frescas justo antes de la floración.
En su composición química destaca la presencia de aceite esencial. La Melisa contiene citronela, ácido rosmarínico, taninos, flavonoides, triterpenoides, polifenoles, principios amargos, eugenol, aldehídos y alcoholes sesquiterpénicos y saponinas.
Se le atribuyen numerosas propiedades entre las que destacaría que es antiespasmódica sedante, estomacal, favorecedora del sueño, carminativa, colerética, calmante de las náuseas del embarazo, antiséptica, antiviral, antibacteriana, emenagoga, sudorífica, reductora del dolor de estómago, facilitadora de la digestión y eficaz en procesos de estrés.
Se emplea de manera variada:
1-Por vía oral se usan las hojas frescas en el tratamiento de problemas nerviosos, síntomas depresivos, insomnio y cefaleas nerviosas.
2-En forma de infusión tras las comidas, facilita la digestión y alivia los gases y los cólicos. También resulta útil para mejorar los síntomas de resfriados y gripe por su actividad sudorífica
3-Se emplea como especia en la cocina para aromatizar las bebidas refrescantes y los licores elaborados a base de hierbas. Resulta agradable por su delicado sabor a limón en refrescos, té, helados, macedonias, helados y bebidas en general.
4-Las hojas (frescas o secas) de melisa se emplean para preparar baños relajantes añadiéndolas al agua de la bañera.
5-En forma de crema se puede aplicar para mejorar llagas, calenturas, heridas que no cicatrizan bien, picaduras de insectos y para reducir los eczemas causados por las alergias.
6-El aceite esencial es empleado en cosmética natural (en jabones, geles y cremas, por ejemplo) y para elaborar lociones que actúan muy eficazmente como repelente de insectos.
A pesar de todo, es necesario señalar que la melisa presenta algunas contraindicaciones y efectos secundarios que debes tener en cuenta antes de utilizarla. No se recomienda su consumo a mujeres embarazadas o en periodo de lactancia, ya que puede estimular el útero y provocar abortos o pasar a la leche materna y llegar al lactante. Tampoco deben emplearla quienes siguen tratamientos con fármacos sedantes, si padeces úlcera u otros trastornos digestivos irritativos porque puede resultar irritante para la mucosa del estómago. Además, su consumo excesivo puede resultar tóxico por lo que no se deben ingerir más de 3 tazas cada día.