La fresa es una fruta que enamora nada más verla. Su color rojo intenso atrae nuestra mirada y su sabor intenso la convierten en una de las frutas más preciadas de la temporada, pero, ¿sabías que además tiene propiedades antiinflamatorias, es beneficiosa para los huesos y tiene efectos antioxidantes? Hoy ...
La fresa es una fruta que enamora nada más verla. Su color rojo intenso atrae nuestra mirada y su sabor intenso la convierten en una de las frutas más preciadas de la temporada, pero, ¿sabías que además tiene propiedades antiinflamatorias, es beneficiosa para los huesos y tiene efectos antioxidantes? Hoy vamos a detallaros todos las propiedades para la salud de las fresas, ¡no te lo pierdas!
Las fresas son especies de plantas del género Fragaria, nombre relacionado con su fragancia y su color se debe a unos pigmentos vegetales llamados antocianinas. Las fresas silvestres provienen de Europa, de la región de los Alpes y se empezaron a cultivar en Francia en el siglo XV y en España en el XVIII. Actualmente, son una de las frutas más habituales en todos los hogares, sobre todo en primavera y verano.
Las fresas, en su mayor parte, están compuestas por agua y aporta muy pocas calorías. Además, también contienen fibra para ayudar al buen funcionamiento del aparato digestivo y son una gran fuente de vitamina C. También ayudan a reforzar las defensas y favorecen la absorción de hierro por parte de nuestro organismo. Su contenido en vitamina E la convierten en un efectivo antioxidante. A todo esto hay que sumarle su contenido en ácido cítrico, ácido salicílico y potasio.
Tienen un gran poder antioxidante: Las fresas contienen flavonoides, vitamina E, vitamina C y ácido cítrico que las convierten en un efectivo antioxidante, ayudando a combatir el envejecimiento prematuro de las células y protegiéndonos contra enfermedades cardiovasculares, degenerativas o cáncer.
Son una gran fuente de vitamina C: ¿sabías que las fresas tienen más vitamina C que una naranja? La vitamina C es básica para la correcta formación de huesos, colágeno, glóbulos rojos y ayuda a la absorción de hierro.
Refuerzan nuestras defensas: Consumir regularmente fresas aumentan las defensas de nuestro organismo y refuerza el sistema inmunológico.
Favorecen las buenas digestiones: Debido a su alto contenido en fibra, antioxidantes, vitaminas y minerales, las fresas ayudan al buen funcionamiento de todo el aparato digestivo. Estimulan la absorción de los nutrientes, así como de las vitaminas y el hierro. Además, la fibra ayuda a hacer una buena digestión.
Previenen las enfermedades cardiovasculares: Las fresas ayudan a reducir el nivel de inflamación de los tejidos, ayudando a bajar los niveles de colesterol y triglicéridos, contribuyendo a reducir el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares como hipertensión arterial o infartos de miocardio.
Nos hacen sentir mejor: Su contenido en vitamina B1 nos ayuda a mejorar nuestro estado de ánimo, aumentando la producción de las hormonas del bienestar.
Mejoran el aspecto y la salud de la piel: Como ya te hemos comentado, las fresas tienen un alto contenido en agua, por lo que son el mejor aliado para mejorar el aspecto de nuestra piel. Además, ayudan a disminuir las toxinas que provocan el envejecimiento y regula el pH cutáneo.