La acelga botánicamente se denomina Beta vulgaris y pertenece a la familia de las amarantáceas. A nivel mundial se cultivan, principalmente, dos variedades (blanca y verde) con interesantes propiedades nutricionales. Su sabor es especial y no resulta agradable a todos los consumidores. Entre sus propiedades destacaría que es una fuente de ...
La acelga botánicamente se denomina Beta vulgaris y pertenece a la familia de las amarantáceas. A nivel mundial se cultivan, principalmente, dos variedades (blanca y verde) con interesantes propiedades nutricionales. Su sabor es especial y no resulta agradable a todos los consumidores.
Entre sus propiedades destacaría que es una fuente de fibra soluble, contiene vitaminas C y K, se considera antioxidante, contiene hierro y potasio, mejora la coagulación sanguínea, ayuda a regular los niveles de colesterol, aumenta la salud cardiovascular, fortalece los huesos y potencia el sistema inmunitario.
Existen varias formas de consumir acelgas, aunque la más sencilla es integrarlas en tu menú habitual. Cuando vayas a comprarlas, elige acelgas de color verde brillante, sin manchas y con los tallos turgentes. Puedes conservarlas en la nevera poco tiempo para evitar que pierdan sus propiedades. También las puedes encontrar para consumo directo en el lineal de refrigerados. Antes de cocinarlas debes lavarlas previamente con agua del grifo.
Entre las propuestas de consumo destacarían:
1-Cápsulas.
A la venta en la farmacia en forma de suplementos alimentarios, solas o combinadas con otros compuestos de interés que potencian sus propiedades.
2-Cocidas
Puedes elaborar una sencilla receta basada en las saludables acelgas. Cocer las acelgas en agua con sal durante diez minutos. Cocer las patatas en agua con sal durante treinta minutos. Cocer un huevo durante cinco minutos. Aliñar el preparado con aceite de oliva virgen, pimienta blanca y orégano, por ejemplo.
3-En ensalada
Combina acelgas crudas, garbanzos cocidos, pepino, apio, kiwi y pimiento rojo. Aliña con una vinagreta elaborada con cebolla, ajo, pimienta negra y tomillo.
4-Menestra
Para hacer una menestra saludable puedes cocer los vegetales respetando sus tiempos. Acelgas, zanahorias, alcachofas y patatas combinan muy bien. Rehoga la menestra con aceite de oliva, ajo y pimentón o alíñala con aceite de oliva virgen, por ejemplo.
4-Revuelto
Prepara un revuelto de acelgas hervidas, atún natural, ajetes tiernos y huevo. Combínalo con guacamole natural o aliña con aceite de oliva virgen, curry, ajo y orégano.
5-Zumo
A partir de las hojas de acelga, puede elaborarse un zumo que encontrarás a la venta en las farmacias o puedes prepararlo en tu casa (incluso en combinación con otros vegetales) utilizando una licuadora.
Combina acelga cruda, limón, perejil, apio y manzana en tu licuadora. Al acabar el licuado, puedes endulzarlo (con estevia o miel, por ejemplo) o añadir ajo, aceite, sal, pimienta, orégano o albahaca, si quieres que resulte salado.
Pero no todo son ventajas. Las acelgas presentan oxalato, causante de la formación de cálculos renales, por lo que, quienes los padecen, no deben consumirla. Su alto contenido en fibra, puede provocar diarreas. Se recomienda precaución en personas que siguen tratamientos anticoagulantes. Consulta a tu médico su consumo.