¿Qué significa madurez emocional?

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by Estefanía Grijota
¿Cuáles son las características de una persona madura? ¿Hay una edad límite para madurar emocionalmente? Porque es fundamental para ser feliz y cómo trabajarla
 

La madurez emocional es la capacidad para comprender, gestionar y asimilar nuestras emociones, y también las de los demás. También podría definirse como la capacidad de adaptarnos a las situaciones muy intensas emocionalmente. Tiene mucho que ver con una de las virtudes cardinales: la fortaleza; o como se le llama ahora: resiliencia. La resiliencia es la virtud que nos ayuda a soportar, asimilar y afrontar mejor los sufrimientos, crisis, traumas y dificultades de la vida

Juan Carlos Beato, psicólogo de mundopsicologos nos deja unos consejos para alcanzar la madurez emocional, y nos explica que siempre se puede crecer en desarrollo emocional, porque siempre podemos seguir formándonos, conociéndonos y podemos vivir nuevas experiencias: la capacidad de superación y crecimiento del ser humano es absolutamente extraordinaria.

Cuáles son las características de una persona madura

"Una persona madura emocionalmente es, en pocas palabras, es una persona fuerte. Y en muchas palabras es feliz, segura de sí misma, más empática y simpática, nos hace sentir bien, trabaja bien en equipo, rinde mucho más… y normalmente es más creativa, acierta más en sus decisiones, etc... Tiene muchas ventajas muy positivas y humanas.

Pero para mí, la principal palabra es fuerte. Porque casi todas las dificultades de la vida son, en el fondo, dificultades emocionales; y la persona madura emocionalmente las soporta sencillamente mejor. Porque lo peor de sufrir una enfermedad, o cualquier desgracia, no es tanto las consecuencias que ella tiene sino la ansiedad que nos provoca, la frustración, el desánimo, el vicio por compararnos con el vecino —a quién parece que le van mejor las cosas— y entonces nos sentimos inferiores, etc. Como dicen las abuelas: es peor pensarlo que pasarlo, y en el fondo tienen razón: el peor sufrimiento es el mental.

La persona emocionalmente madura se adapta muchísimo mejor a estas crisis. Y sufre menos. A veces parece incluso que ni las sufre. Y son muchos los ejemplos que hemos visto de esto en la historia de tantas personas admirables. Personas que no temen la precariedad, la enfermedad o la soledad. E incluso saben encarar el maltrato y no se quiebran fácilmente ante él. Porque saben que la verdadera felicidad y la verdadera fortaleza están en el interior y saben sacar lo mejor de ellos mismos en el momento crítico. ¿No es extraordinario?", sigue el psicólogo.

¿Todos pueden alcanzar este nivel de madurez?

No hay una edad límite, pero sí hay unas edades clave que suelen marcar una diferencia importante: la infancia y la adolescencia. En especial la infancia. Lo cual es lógico, puesto que son las edades en la que nos estamos desarrollando en todos los aspectos, también en el emocional: el apego, el autoestima, las tendencias de la personalidad, la forma de pensar, el sistema de valores, etc. todo esto se germina en la infancia y se conforma en la adolescencia.

Foto principal: Pexels