El sonambulismo es un trastorno del sueño que se produce cuando el individuo está profundamente dormido, cuando se encuentra en el episodio no REM, y se levanta de cama y permanece activo entre unos minutos y media hora, pudiendo caminar y ponerse a abrir puertas, mover un objeto, vestirse o ...
El sonambulismo es un trastorno del sueño que se produce cuando el individuo está profundamente dormido, cuando se encuentra en el episodio no REM, y se levanta de cama y permanece activo entre unos minutos y media hora, pudiendo caminar y ponerse a abrir puertas, mover un objeto, vestirse o salir a la calle, etc. Pero, en otras ocasiones, en los casos más leves, se limitará nada más que a sentarse en la cama, frotarse los ojos y poco más. Transcurrido el periodo de actividad volverá a meterse en la cama, aunque "también puede volver a dormir en otros lugares", tal y como apuntan desde el Instituto Europeo del Sueño. Al día siguiente es como si este episodio no hubiese pasado porque no se acordará de nada.
Puede afectar por igual tanto a mayores como pequeños. Así, como bien se contempla en cinfasalud.cinfa.com "entre el 1% y el 15% de la población sufre sonambulismo, y resulta muy frecuente en los niños". Pero, ¿qué lo produce exactamente? Se le asocia a un factor hereditario y tal y como indican desde la web, "el 80% de los niños con sonambulismo tiene algún familiar con este problema, según datos de la Asociación Española del Sueño (ASENARCO)", aunque, reconocen que puede estar relacionado también con "los niños que sufren de apnea-hipopnea de sueño (pausas anormales en la respiración durante el sueño) y entre los que mojan la cama".
Sin embargo, estos factores no son las únicos que pueden influir en el sonambulismo, ya que dormir poco, estar sometido a estrés, tener un hábito de sueño irregular, consumir ciertos medicamentos tampoco sirve de ayuda, así como tampoco lo hace ingerir alcohol o irse a dormir con ganas de orinar. Por otra parte, padecer "el síndrome de piernas inquietas y el movimiento periódico de extremidades durante el sueño (son fenómenos que tienen alta relación entre sí y con frecuencia aparecen juntos) y la enfermedad por reflujo gastroesofágico", podría repercutir en el desarrollo del mismo, exponen desde cinfasalud.cinfa.com.
Con el tiempo el sonambulismo suele desaparecer cuando el niño o niña alcanza la pubertad. No nos podemos olvidar que hay adultos que la sufren y que pueden llegar a manifestar "movimientos vigorosos o violentos que ponen en riesgo su integridad física", advierten desde el Instituto Europeo del Sueño. Existen algunas recomendaciones para hacer frente a su aparición, como mejorar la calidad del sueño poniendo en práctica una rutina de descanso, que pasa por irse a dormir a la misma hora todos los días y descansar lo necesario, descartar el consumo de alcohol, té y café y si se padece estrés es aconsejable poner en marcha alguna técnica de relajación.
Es conveniente anticiparse al episodio de sonambulismo del paciente para evitar que este se lastime llevando a cabo diferentes acciones como "cerrar con seguro puertas y ventanas, guardar las llaves de los vehículos, no dejar trastos en las escaleras o el suelo, etc.", según exponen en enfamilia.aeped.es. Si algunos de nuestros hijos o hijas es sonámbulo podemos prevenirlo dejando que duerma la siesta, impidiendo que beba demasiado durante la noche y pidiéndole que orine antes de acostarse, aconsejan desde la plataforma de la Asociación Española de Pediatría.
FOTO PRINCIPAL.: Foto de Andrea Piacquadio.