A la hora de mejorar la eficiencia energética de tu casa, uno de los puntos a los que debes prestar atención es la temperatura interior. Contar con un buen aislamiento térmico te ayudará a aportar bienestar y confort a tu hogar sin que tengas que preocuparte del calor o del ...
A la hora de mejorar la eficiencia energética de tu casa, uno de los puntos a los que debes prestar atención es la temperatura interior. Contar con un buen aislamiento térmico te ayudará a aportar bienestar y confort a tu hogar sin que tengas que preocuparte del calor o del frío de fuera.
Desde el blog de Leroy Merlin nos han dado algunas pautas para saber cómo ahorrar energía al mismo tiempo que logramos revalorizar nuestra casa. Se trata de soluciones de aislamiento térmico muy sencillas pero muy eficaces que mejorarán tu salud y reducirán el riesgo de padecer asma, patologías respiratorias y alergias.
Mejorar el aislamiento térmico supone evitar escapes de la temperatura interior y mejorar tu hogar significativamente. Toma nota de estas soluciones y aplica las que mejor se adapten a tu vivienda.
Aunque no lo creas, pueden existir fugas térmicas en los cajones de las persianas al estar huecos y abiertos. Tanto igual sucede en el caso de las puertas del garaje al tener contacto con el exterior. De esa manera, conviene contar con buenos aislantes especialmente diseñados para adaptarse a estos puntos estratégicos, dando lugar a una mejora sustancial que notarás al instante. Tanto los kits aislantes de garaje como los de cajón de persianas son muy sencillos de colocar y aislarán bien estas zonas para mantener el calor dentro de la casa.
El calor que desprende el radiador puede perderse a través de la pared, pero con estos productos económicos es posible obtener una calefacción más eficaz al permitir recuperar la pérdida de calor.
Tal y como señala leroy Merlin, existe una pequeña separación entre el suelo y la hoja para evitar el roce cuando abrimos y cerramos nuestras puertas. Tanto igual sucede en el caso de las ventanas abatibles, en las que debe existir un pequeño espacio entre la hoja y el marco. Para evitar que se cuele aire de fuera a través de estas holguras, es posible utilizar burletes específicos para ventanas y puertas que son muy sencillos de instalar.
A la hora de aislar térmicamente la vivienda, en ocasiones se hace necesario la instalación de nuevas ventanas. Los marcos de las ventanas han de ser de PVC para crear cámaras de aire que actúen como aislantes térmicos.
Los aislantes reflexivos son perfectos para incluirlos en los techos de la buhardilla donde se hace preciso obtener mucho aislamiento. Estos productos están dotados de varias capas, aunque evitan tener que bajar demasiado el techo.
La cubierta suele ser el área donde se producen mayores escapes de temperatura. Esto repercute en el consumo de energía, pues es necesario tirar de calefacción para acceder a nuestro confort. Los paneles de poliestireno extruido son una opción óptima para evitarlo, aunque también es posible emplear losa filtrante para evitar cualquier obra.
Existen productos eficientes que conceden acabados perfectos tras aplicar un vinilo, un plástico o papel pintado. No restan espacio a la habitación y son ideales cuando no existe espacio suficiente para poner un falso techo. Una solución es colocar una lámina de poliestireno o aplicar espuma de poliuretano para aislarlo técnicamente.
El corcho natural cuando es proyectado en techo, paredes o suelo puede aislar cualquier vivienda de forma ecológica. Puede aplicarse a través de una pistola de proyección y también supone un buen aislante acústico. Ahora bien, para obtener un agarre adecuado, es primordial utilizar un método de imprimación que fije el producto.
Este producto es un sistema de aislamiento efectivo que no requiere grandes obras. El aislamiento tendrá lugar en estructuras de perfiles metálicos que va cerrados con placas de yeso laminado.
Sate es un método aislante térmico que se utiliza en el exterior para evitar obras en el interior. Basta con instalar un panel de poliestireno en la fachada a través de un mortero reforzado con malla. Para rematar el acabado bastará con utilizar una base acrílica y algún tipo de revestimiento decorativo.