3 causas asociadas a los desmayos

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by Carmen Reija. Farmacéutica y divulgadora sanitaria
A pesar de que nos puede resultar difícil comprenderlo, los médicos diferencian los desmayos, llamados síncopes (caracterizados por la pérdida breve de consciencia) de los mareos o pre-síncopes (en los que la persona afectada no llega a desmayarse, por lo que no pierde la consciencia). Sea cual sea la situación, es muy incómoda, ocurre cuando el cerebro no está recibiendo suficiente oxígeno para funcionar bien y puede ser un signo de alguna patología subyacente. Consulta al médico y sigue sus indicaciones.
 

El mareo o presíncope es una sensación de pérdida inminente de consciencia, pero no se llega a perderla. Puede acompañarse de síntomas vegetativos (como náuseas, vómitos o sudoración, por ejemplo). Es un problema frecuente y la prevalencia aumenta con la edad. Normalmente son benignos (especialmente en personas jóvenes), no siendo posible, en muchos casos, determinar la causa que los provoca.

Se define síncope como una pérdida de conocimiento repentina y, normalmente, breve y reversible. El síncope puede estar relacionado con la existencia de problemas cardíacos, lo que debe ser valorado específicamente por el médico.

La forma más frecuente de síncope es la lipotimia o sincope vasovagal. Se presenta cuando se produce una bajada brusca de la presión arterial debida a alteraciones vasculares provocadas por factores como la ansiedad o el dolor, por ejemplo.

El mecanismo de la lipotimia se explica porque, cuando se produce una bajada de la presión arterial, la frecuencia cardíaca también desciende, en lugar de aumentar como sería lo normal para compensar. De manera general, el afectado siente previamente calor, visión borrosa, náuseas, debilidad, palidez, sudoración fría y sensación de frialdad de manos y pies, entre otros signos. Aparece en personas jóvenes, en cualquier posición y la recuperación es rápida cuando se acuesta. La causa suele ser, generalmente, la existencia de un estímulo psicológico y la persona afectada se recupera sin secuelas en pocos segundos.

De manera general, las causas que provocan el síncope se asocian a un mal funcionamiento del sistema cardiovascular, del sistema nervioso o de ambos. Los expertos señalan que:

1-Son numerosos los problemas cardíacos que pueden producir síncopes. Las arritmias, especialmente los bloqueos y las taquicardias graves, impiden el llenado completo del corazón en cada latido, por lo que el aporte de sangre al cerebro (y a los demás órganos) es insuficiente y, en estas circunstancias, se puede presentar el síncope.

-El sistema nervioso autónomo o vegetativo es el encargado de controlar el bombeo del corazón y la presión de las arterias. Cuando su funcionamiento se ve alterado, sea cual sea la razón, puede presentarse el síncope. Se cree que el síncope vaso-vagal se produce así.

-La administración de algunos medicamentos (como los antifúngicos o los antihistamínicos, entre otros) pueden alterar la función cardíaca. Las personas que presentan un ritmo cardiaco lento (como los deportistas, por ejemplo) pueden sufrir síncopes cuando los consumen y practican ejercicio.

Sea cual sea la situación, si has sufrido alguna vez un síncope, debes consultar al médico. Es importante que conozca la situación para que pueda determinar si es precisa la intervención de un especialista (normalmente un cardiólogo o un neurólogo).