7 recomendaciones saludables para convivir con un adolescente

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by Carmen Reija. Farmacéutica y divulgadora sanitaria
Convivir con un adolescente no es fácil. A los padres les cuesta comprender que su hijo crece, se va haciendo adulto y, normalmente, no se parece a ese bebé que llegó a casa hace unos años. Para los adolescentes, están viviendo una etapa compleja llena de conflictos y enfrentamientos con los adultos que les rodean, especialmente con los familiares. A pesar de todo, aunque a los adultos les parezca imposible, es posible vivir la adolescencia de una manera más agradable siguiendo los consejos de los expertos en el tema.
 

La adolescencia es una etapa difícil a varios niveles. Todos los afectados deben poner de su parte, pero no siempre es así. Los adolescentes viven un momento expansivo, de aprendizaje, en el que intentan reafirmarse. Los adultos se ven desbordados por la situación y se sienten incapaces de poner límites adecuados a nivel educativo.

Los expertos señalan que, si eres un adulto y deseas sobrevivir a la adolescencia de tus hijos, sería recomendable:

1-Aumentar su autoestima. Hazle entender que tienes confianza en sus decisiones y actuaciones, aunque sean erróneas. Equivocarse forma parte del aprendizaje, lo que debe descubrir es que estás ahí para recogerle y ayudarle a volver a empezar.

2-Demostrar que te interesa lo que a él le gusta y lo que hace. Es posible que odies la música que escucha o las series que ve. Tampoco te gustarán sus amigos, pero los ha elegido y con ellos se siente bien. Es un momento en el que la relación con los iguales y formar parte del grupo es imprescindible para su correcto desarrollo.

3-Escuchar al adolescente e intentar entender su punto de vista. No le repitas continuamente que está equivocado o que no tiene ni idea de la vida. No le digas constantemente lo que tiene que hacer porque se rebelará contra ti y no querrá hacer nada de lo que le digas.

4-Establecer unas reglas básicas de convivencia. Es necesario respetar al otro en todos los ámbitos, pero las normas deben existir y ser decididas por todos los miembros de la unidad familiar. No se recomienda criticar su conducta (el adolescente suele ser poco higiénico, pero no es necesario que le insultes por ello), sino expresar tus sentimientos y necesidades.

5-Evitar las comparaciones con otros adolescentes y adultos. Las historias de vida de los demás no le interesan especialmente, y decirle que otros son perfectos, no aporta nada a la relación.

6-Respetar sus errores, decisiones, dudas, emociones, elecciones y sentimientos. Seguro que se equivoca, pero lo importante es que le ayudes a salir del problema y consigas reducir su malestar. No le digas que debería hacerte hecho caso, que tú tenías razón, como siempre. Intenta hacerle ver que de los errores también es posible aprender. Es la mejor manera de que se perciba como autoeficaz.

7-Valorar positivamente los resultados de sus esfuerzos o intentos por conseguir algo, especialmente si no han sido exitosos. Animarle a seguir intentándolo y convencerle de que es posible conseguirlo en el futuro, le ayudará a quererse un poco más. La familia debe ser un puerto seguro donde perciba seguridad, cariño y un apoyo incondicional.