5 síntomas del colon irritable que debes conocer

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by Carmen Reija. Farmacéutica y divulgadora sanitaria
El síndrome de colon irritable, intestino irritable o colon espástico, es una alteración que afecta, especialmente, a un porcentaje medio de mujeres jóvenes. Los síntomas que lo acompañan resultan incómodos a quien lo padece y reducen su bienestar y calidad de vida. Es frecuente intentar ocultarlo y tratar de vivir sin plantearse soluciones. Consulta a tu médico y sigue sus indicaciones.
 

El síndrome del colon irritable es un trastorno que altera la movilidad del tubo digestivo, que puede verse afectado a todos sus niveles. Causa dolor abdominal de intensidad variable, diarrea, estreñimiento (o alternancia de ambas situaciones) y distensión abdominal, normalmente después de las comidas. Estos síntomas, de manera general, se perciben cuando se presenta estrés emocional, porque actúa como desencadenante del malestar digestivo.

A pesar de que el síndrome de colon irritable se caracteriza por las alteraciones de la movilidad intestinal, a nivel estructural, el intestino de la persona afectada, es normal. La prevalencia es intermedia, es más frecuente en mujeres y, es especialmente habitual, entre los 20 y los 30 años de edad.

Los expertos señalan que los factores predisponentes serían:

-Seguir una dieta baja en fibra, con pocas frutas y verduras.

-Presentar estrés emocional, que actúa como desencadenante.

-Uso inadecuado de laxantes para regular la función intestinal.

Entre los síntomas de colon irritable destacarían:

1- Alteraciones emocionales, ansiedad y depresión, por ejemplo, en las que el estrés emocional se encuentra disparado.

2- Distensión abdominal, normalmente tras las comidas, porque es el momento en el que se inicia el proceso digestivo.

3- Dolor abdominal después de comer, que se reduce tras defecar porque, eliminar la presión causada por las heces, genera una agradable sensación de alivio.

4- Estreñimiento continuado, diarrea o alternancia entre estreñimiento y diarrea durante, al menos, 6 meses. El ritmo intestinal está alterado en ambos sentidos y por ello pueden presentarse las dos situaciones.

5- Náuseas y vómitos. El malestar estomacal y digestivo es habitual y provoca estas sensaciones en el paciente.

El diagnóstico debe hacerlo el médico. El examen físico y las pruebas indicadas y/o realizadas por el médico serán normales, sin revelar ninguna alteración. Suele indicarse la realización de tacto rectal, rectoscopia, colonoscopia, análisis de sangre y estudios de las heces, entre otras opciones.

Es posible estar padeciendo a la vez otra patología digestiva intercurrente, por ejemplo. Esta situación provoca que sea fundamental realizar un diagnóstico diferencial para descartar la existencia de otras enfermedades digestivas que puedan provocar síntomas similares.

El tratamiento debe pautarlo el médico y su objetivo es aliviar los síntomas que acompañan a la afección. A pesar de que no existe una dieta general, ciertos cambios en ella pueden ayudar a algunos pacientes. De manera general, suele recomendarse seguir una dieta rica en fibra, practicar ejercicio de manera regular, reducir el estrés emocional, y, en algunos casos, administrar fármacos anticolinérgicos (como la Buscapina, por ejemplo).

El síndrome de colon irritable puede ser una alteración de muy larga evolución, incluso de por vida. En general, el afectado se siente mejor siguiendo el tratamiento pautado por el médico, puede tener una buena calidad de vida y no suele presentar complicaciones.