Más allá de las escapadas rurales convencionales, cada vez cobran más adeptos los viajes para descubrir in situ el origen y la elaboración de productos artesanos. La artesanía es, sin duda, el nuevo lujo. Y en un país lleno de artesanos de cientos de productos diversos, las opciones se multiplican. De ...
Más allá de las escapadas rurales convencionales, cada vez cobran más adeptos los viajes para descubrir in situ el origen y la elaboración de productos artesanos. La artesanía es, sin duda, el nuevo lujo. Y en un país lleno de artesanos de cientos de productos diversos, las opciones se multiplican.
De ahí parte la iniciativa de la Red Española de Desarrollo Rural y Redeia que pretende promover los oficios artesanos como una de las herramientas para frenar la despoblación de algunas de las zonas rurales de nuestro país, al tiempo que diversifican la actividad económica de estos lugares.
Por ello, en colaboración de algunos diseñadores, como Moisés Nieto o el interiorista Tomás Alías, han puesto en marcha un innovador proyecto piloto al que han llamado "Oficios en RED: la emoción de aprender cosas singulares". Con ello quieren fomentar los viajes experiencia a diferentes comarcas españolas utilizando, como atractivo principal, la visita a talleres artesano. Allí, sus visitantes podrán descubrir algunos oficios artesanos vinculados al mundo de la moda, el diseño, la arquitectura y la decoración.

La propuesta se ha iniciado en las comarcas de la Sierra de Gata y el Valle del Alagón. Una zona con gran tradición de artesanos, como alfareros, tinajeros, sombrereras, costureras, expertas en encaje de bolillos y picado de faldas, curtidores, zapateros, marroquineros y artesanos del mobiliario, entre otros oficios.
Lejos de las excursiones en masa y de las visitas a monumentos, esta nueva opción turística se abre paso con fuerza en el sector de los viajes. Su esencia consiste en descubrir rincones desconocidos utilizando como "gancho" los espacios de trabajo de artesanos. Son ellos mismos los que ejercen de guías ante los visitantes para poner en valor el origen y elaboración de sus productos, descubriéndoles la magia que se esconde detrás de cada uno de ellos.
De momento, se ofrecen seis propuestas con las que podrás descubrir y aprender cómo se elaboran ciertos productos. Desde trabajar el barro o la creación de zapatos en Torrejoncillo, descubrir los encajes de bolillos en Acebo, marroquinería y complementos en Villamiel, cómo se realiza el picado de faldas en Moraleja o ver cómo se diseñan y fabrican unos sombreros tradicionales del campo que han llegado hasta las pasarelas, en Montehermoso.

Sin duda, una nueva forma de descubrir oficios, que muchos creíamos olvidados, que tienen un gran valor cultural y patrimonial. Muchos de ellos requeridos por grandes firmas de lujo, que hace tiempo ya vieron su gran potencial. Ahora es tu turno. Podrás disfrutar de una escapa rural, como tanto te gusta, al tiempo que aprendes oficios ancestrales. ¿Se te ocurre un plan mejor para hacer realidad tu propósito viajero para este año nuevo que empieza?