Carmen Reija
Aunque sea una bebida más típica del verano, son muchos los que disfrutan de ella durante todo el año. Y hacen bien porque no se puede considerar estacional ya que sus propiedades nutricionales la hacen interesante en cualquier momento. No abuses porque contiene alcohol y se recomienda un consumo responsable.
La cerveza es una bebida (en principio alcohólica) obtenida a partir de granos de cereales (especialmente cebada) fermentados con levadura y aromatizada con plantas (normalmente lúpulo). En función de los ingredientes utilizados, los sabores, aromas y colores varían, pero todas coinciden en la presencia de gas porque contiene dióxido de ...
La cerveza es una bebida (en principio alcohólica) obtenida a partir de granos de cereales (especialmente cebada) fermentados con levadura y aromatizada con plantas (normalmente lúpulo). En función de los ingredientes utilizados, los sabores, aromas y colores varían, pero todas coinciden en la presencia de gas porque contiene dióxido de carbono. El porcentaje alcohólico es variable; lo normal está entre los 3 y los 9% vol.
Existen muchas variedades en función de los ingredientes y el proceso de elaboración. Son muchas las que se preparan en los diferentes países y se comercializan en otros (puedes encontrar cerveza alemana o mejicana, por ejemplo en muchos locales españoles). Seguro que encuentras alguna que te guste.
No engorda tanto como se cree y tiene muchas propiedades interesantes por sus componentes, especialmente la levadura de cerveza. Se considera beneficiosa para la piel, la vista, el corazón, etc. por sus propiedades nutricionales. Para conocer su contenido en calorías —que es lo que mas preocupa a la hora de controlar el peso— podemos dar una aproximación: 100 ml de cerveza de entre 4 y 8 grados, contiene 90 calorías; si es sin alcohol, 17.
La levadura de cerveza presenta proteínas de alto valor biológico (con los aminoácidos esenciales) que la hacen perfecta para dietas vegetarianas o bajas en calorías, pues su contenido proteico es comparable al de la leche o el huevo, vitaminas del grupo B (B1, B2, B6, ácido fólico,) para dietas deficitarias en ellas, minerales (hierro, selenio, zinc y cromo, por ejemplo) y un bajo contenido en sodio (la pueden tomar los hipertensos), ácidos grasos oleico y linoléico, beneficiosos para el sistema circulatorio y fibra, para regular el tránsito intestinal. Estos compuestos la hacen muy interesante para mejorar el estado de la piel, el cabello frágil, las uñas quebradizas y reducir el cansancio. También colabora en el aumento de las defensas del organismo y en el buen estado y funcionamiento de la flora intestinal.
El lúpulo (Humulus lupulus), contiene lupulina que da el sabor amargo característico y estimula el apetito del consumidor. Existen diferentes variedades que se están utilizando para elaborar las distintas cervezas y que le dan características organolépticas especiales. Posiblemente sea esta la causa de que a cada persona le guste más una u otra.
Esta bebida se ha considerado poco nutritiva y muy calórica durante mucho tiempo. Ahora las cosas han cambiado y, desde el CICS (Centro de Información de Cerveza y Salud), señalan que contiene vitaminas, proteínas, fibra, minerales, agua e hidratos de carbono. No se debe abusar de su consumo pero tampoco hay que obsesionarse con la idea de que cada cerveza que bebes te engorde.
Para los celíacos hay una especial, preparada generalmente con agua, trigo sarraceno, jarabe de maíz y lúpulo. Si formas parte de este grupo, consulta a tu médico si puedes tomarla.