La autoestima puede describirse como una experiencia subjetiva que nos condiciona cuando tenemos que enfrentarnos a nuestro entorno porque interfiere directamente en nuestra relación con los demás y con los retos u objetivos que nos vamos marcando. De hecho, se considera que influye en nuestras elecciones, límites, manera como tratamos ...
La autoestima puede describirse como una experiencia subjetiva que nos condiciona cuando tenemos que enfrentarnos a nuestro entorno porque interfiere directamente en nuestra relación con los demás y con los retos u objetivos que nos vamos marcando. De hecho, se considera que influye en nuestras elecciones, límites, manera como tratamos a los demás y en la motivación que tendremos cuando nos planteamos nuevas metas.
Son numerosos los autores que se han centrado en el estudio de la autoestima y sus resultados suelen ser, en general, coincidentes. En relación a las partes que conforman la autoestima, se encuentran resultados diferentes pero no incompatibles. Además, se cree que la autoestima fluctúa constantemente, incluso en el mismo día.
De manera general, se puede considerar que la autoestima se conforma a partir de dos elementos fundamentales: sentirnos capaces y sentirnos valiosos Son indispensables para que seamos capaces de construir un autoconcepto positivo (o para que podamos recuperarlo si lo hemos tenido pero que ha empeorado debido a alguna experiencia negativa). Así, la opinión que tenemos de nosotros mismos dependerá de lo capaces y valiosos que nos sintamos en los diferentes ámbitos de nuestra vida.
Podemos destacar dos situaciones:
-Cuando la autoestima es fuerte, lo vivimos todo mejor. Nos sentimos más a gusto, disfrutamos más de nuestra vida y no nos paralizan los retos, los cambios inesperados ni las dificultades que se nos presenten.
-Cuando nuestra autoestima es baja, todo nos resulta difícil. Sentimos dudas, inseguridad, miedo, comparaciones en negativo y sentimientos de inferioridad que nos bloquean, nos paralizan o nos llevan a renunciar a nuestros deseos.
Es importante destacar la función que desempeña en nuestras vidas. Inicialmente se ha considerado primordial conseguir que las personas comprendan la importancia que la autoestima tiene para cada uno de nosotros. Actualmente, se considera fundamental evitar la trivialización de este factor para que no dejemos de ser conscientes de su importancia para nuestro bienestar personal. En función de cómo se vea y se sienta una persona consigo misma en cada momento, va a relacionarse con los demás y con los acontecimientos de la vida de una manera u otra.
Si consideras que necesitas ayuda para mejorar tu autoestima, pide ayuda profesional. Suele utilizarse la pirámide de la autoestima, una herramienta visual que organiza los diferentes componentes que construyen nuestra autoestima. Se compone de seis niveles (autoconocimiento, autoconcepto, autoevaluación, autoaceptación, autorrespeto y autoestima). Cada nivel resulta imprescindible y se apoya en los anteriores. Entender cómo se construye, te permitirá identificar las áreas que es preciso fortalecer para sentirte más plena y confiada en tu vida. Si deseas disfrutar de una autoestima sólida y estable, es preciso trabajar todos los niveles desde la base hasta la cima.