El aloe vera se ha utilizado en Grecia para tratar las quemaduras y en Egipto era considerada la "planta de la inmortalidad", por ejemplo. En la actualidad se conoce como la planta de la eterna juventud y forma parte de numerosos productos de uso habitual a nivel de la piel. ...
El aloe vera se ha utilizado en Grecia para tratar las quemaduras y en Egipto era considerada la "planta de la inmortalidad", por ejemplo. En la actualidad se conoce como la planta de la eterna juventud y forma parte de numerosos productos de uso habitual a nivel de la piel.
Botánicamente se denomina aloe barbadensis, aunque se emplean otras especies y se denomina de maneras diferentes (aloe, aloe vera, pita, acíbar, etc.) Sus hojas contienen una savia transparente de la que se extraen compuestos que pueden aplicarse sobre la piel, por ejemplo. En fitoterapia se utiliza la savia elaborada que, tras ser procesada en el laboratorio, llega al mercado distribuyéndose en forma de cremas, gotas, píldoras o supositorios, entre otras formas de presentación.
En su composición química destacaría que presenta un elevado porcentaje de agua y una resina rica en polisacáridos (glucomanano, glucosa, fructosa), resinas protectoras (aloína, ácido cinámico), ácido salicílico, vitaminas (A, E, C, ácido fólico), oligoelementos (calcio, sodio, zinc), aminoácidos (lisina, metionina), enzimas (oxidasa, lipasa), ligninas y saponinas.
Los especialistas señalan que podría ser recomendable su uso, siempre bajo control médico, a varios niveles entre los que destacarían:
1-A nivel de la piel. Se considera que aporta efecto limpiador, antiséptico, bactericida, fungicida, antiprurítico, mejora la circulación sanguínea, elimina células muertas, regenerador, cicatrizante, hidratante, etc. Suele utilizarse para mejorar quemaduras de todo tipo, irritaciones, dermatitis, urticarias, heridas, acné, verrugas, sabañones, forúnculos, herpes o como protector solar, por ejemplo.
En la aplicación sobre la piel, pueden presentarse efectos secundarios cuando se siguen tratamientos crónicos o en personas sensibles. Para evitar alergias, se recomienda probar una pequeña porción en la piel de la cara interna del brazo y observar si aparece o no prurito. Si se presentase, es preciso consultar al especialista.
Se recomienda especialmente su uso tras el afeitado o la depilación porque cierra rápidamente los poros evitando la aparición de granitos, rojeces y erupciones y regenera las células.
2-A nivel digestivo. Se considera colagogo, nutritivo, reblandecedor de las heces y purgante a dosis altas. Suele utilizarse para el tratamiento del estreñimiento ocasional, úlceras, náuseas, dolor de estómago e intestino, acidez, etc.
3-A nivel general. Suele emplearse para reducir el dolor de dientes y encías, calambres, dolor de cabeza, amigdalitis, faringitis, etc.
4-A nivel reumatológico. Se considera anestésico y antiinflamatorio para reducir dolores musculares, artritis y dolores articulares.
5-A nivel depurativo. El jugo ayudaría a depurar el organismo y eliminar toxinas del sistema digestivo.
No debería ingerirse durante menstruación, embarazo, hemorroides sanguinolentas, hemorragias genitales, lactancia, personas con enfermedades renales o hepáticas, personas que toman medicamentos que pueden interactuar con el aloe vera, ni dárselo a los niños. Las personas alérgicas a los sulfitos deben tener cuidado, porque pueden estar incluidos como conservantes en algunos productos y es preciso leer correctamente la etiqueta.