Las madres que deciden realizar lactancia materna se sienten presionadas por el tema de la calidad y cantidad de leche de la que disponen para alimentar a sus hijos. Cuando realmente la producción de leche materna es baja, es preciso consultar al médico y seguir sus indicaciones. Entre las soluciones ...
Las madres que deciden realizar lactancia materna se sienten presionadas por el tema de la calidad y cantidad de leche de la que disponen para alimentar a sus hijos. Cuando realmente la producción de leche materna es baja, es preciso consultar al médico y seguir sus indicaciones.
Entre las soluciones que aportan los especialistas, la primera opción sería aplicar todos los métodos naturales existentes. Los más destacables serían:
-Amamantar a demanda. Poner al pecho al bebé de manera frecuente, con el niño bien cogido y en una postura correcta que resulte cómoda para ambos.
-Fortalecer el vínculo afectivo potenciando el contacto piel con piel entre la madre y el bebé.
-Asegurar un correcto descanso y potenciar la relajación de la madre.
-Seguir una dieta materna saludable y completa. Incluir alimentos que potencian la formación de leche materna como las almendras o la avena, por ejemplo.
-Mantener una hidratación materna adecuada (que beba lo que desee).
-Utilizar un extractor de leche materna.
Es necesario comprobar la ausencia de ciertas enfermedades en la madre que pueden afectar a la lactancia. Resulta imprescindible analizar la presencia de anemia o alteraciones de la tiroides, por ejemplo, que pueden afectar a la producción de leche materna.
Puede resultar útil la administración bajo control médico de fármacos galactogogos que actúan estimulando la producción de leche. Solo deben usarse cuando el especialista los paute. Si piensas que puedes necesitarlos debes consultar con el médico para que te asesore. No deben administrarse durante demasiado tiempo ni sin supervisión médica pues tienen efectos secundarios.
Los fármacos galactogogos, junto a la extracción frecuente de leche, estarían indicados en ciertas situaciones entre las que destacarían:
-Casos de separación forzosa entre la madre y el lactante. Puede suceder que la madre tenga un horario de trabajo que le impida mantener pautas correctas de extracción de leche y esta situación influya en la cantidad producida.
-Madres de bebés prematuros con baja producción de leche debido a múltiples causas.
-Cuando la madre que, tras haber dejado de amamantar por un tiempo a su bebé quiere volver a hacerlo, puede presentar problemas en la producción de leche materna que requieran una intervención específica.
-Madres con lactancia inducida que precisan fármacos específicos para conseguir su objetivo.
No se recomienda el uso descontrolado de plantas medicinales con propiedades pretendidamente galactogogas que, además, podrían causar efectos negativos como hipoglucemias o intoxicaciones.
Consulta a tu médico cualquier duda sobre la lactancia y la salud para evitar decisiones inadecuadas. La salud de tu hijo y la tuya propia deben ser totalmente protegidas. Puedes encontrar información sobre este tema en el directorio de la página del Comité de Lactancia Materna de la Organización Mundial de la Salud.