Puede definirse abuso de medicamentos como el empleo de una prescripción médica de forma diferente a la indicada por el profesional. Se centraría en consumir dosis mayores, modificar el horario de las tomas o usarlo con fines recreativos, entre otras posibilidades. Se ha convertido en un problema de salud que ...
Puede definirse abuso de medicamentos como el empleo de una prescripción médica de forma diferente a la indicada por el profesional. Se centraría en consumir dosis mayores, modificar el horario de las tomas o usarlo con fines recreativos, entre otras posibilidades. Se ha convertido en un problema de salud que preocupa a las autoridades sanitarias.
Los especialistas señalan que, entre las recomendaciones para reducir el riesgo de caer en el abuso de medicamentos, destacarían:
1-Adquirir todos los medicamentos dentro de los cauces sanitarios bien establecidos y recomendados por las autoridades responsables. Existen numerosos puntos de venta que ofrecen medicamentos (tanto de los que deben ser dispensados con receta como de los considerados de venta libre) que son falsos y podrían ser peligrosos para el consumidor. Se ha multiplicado el número de consumidores de productos anabolizantes, proteínas y vitaminas, especialmente entre quienes desean definir su cuerpo o recuperar la juventud. La administración sin control de estos compuestos supone un peligro real para el organismo.
2-Asegurarse de que se está tomando el medicamento correcto y en las dosis necesarias. Revisar la prescripción cuando te surja alguna duda y no continuar reproduciendo un posible error.
3-Consultar a tu médico. No temas hablar con tu especialista regularmente para asegurarte de que el medicamento que estás tomando funciona, es adecuado para ti y te estás administrando la dosis correcta. Seguro que lo tienes anotado y que lo has mirado con atención al empezar a consumirlo pero puedes percibir que podría ir mejor y resulta adecuado intentar maximizar la eficacia.
4-Identificar el efecto de tus medicamentos. Pregúntale al médico o al farmacéutico lo que desees saber acerca de los efectos de tu medicación, para entender lo que puedes esperar del tratamiento que estás siguiendo.
5-Reconocer otros efectos. Averigua si otras drogas, productos de venta libre o alcohol deben ser evitados al utilizar una medicación concreta debido a las posibles interacciones o contraindicaciones que presentan.
6-Seguir las instrucciones atentamente. Debes tomar los fármacos de la manera en que te los recetaron. No interrumpas o cambies la dosis de un medicamento por tu cuenta (suele hacerse cuando parece que no está funcionando) sin hablar antes con el médico. Por ejemplo, si estás aplicando un colirio a tus ojos para reducir una conjuntivitis y percibes que el fármaco no está controlando adecuadamente tu problema, no puedes dejar de instilarlo por tu cuenta; debes consultar al médico si continúas, lo cambias o lo dejas.
7-Utilizar únicamente tu propia receta. Nunca debes usar la receta de otra persona. Todos somos diferentes y el tratamiento debe ser personalizado. Aunque creas que tienes una enfermedad parecida, es posible que no sea así o que el medicamento o la dosis que le han recomendado a tu amigo no resulten adecuados para ti.