Con una tasa de fecundidad de 1,1 hijos por mujer, el número de nacimientos en España ha caído en picado durante las últimas décadas. Con poco más de 300.000 nacimientos al año, España sufre una crisis de natalidad multifactorial, en la que la economía juega un papel fundamental. Así lo ...
Con una tasa de fecundidad de 1,1 hijos por mujer, el número de nacimientos en España ha caído en picado durante las últimas décadas. Con poco más de 300.000 nacimientos al año, España sufre una crisis de natalidad multifactorial, en la que la economía juega un papel fundamental. Así lo señalan datos de las Naciones Unidas y del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS). Según una encuesta desarrollada por Naciones Unidas sobre natalidad, la falta de recursos económicos es una de las principales razones que mencionan las personas de distintos países del mundo para no tener hijos.
A la misma conclusión llega una encuesta de 2024 publicada por el CIS. En este caso, el informe recoge que el 77 % de los españoles renuncia a tener más hijos por falta de medios económicos. Con este porcentaje, la economía se erige como el principal impedimento para las familias que desean tener hijos pero renuncian a ello, muy por encima de los problemas de conciliación de la vida laboral y familiar, que afectan al 50 % de los casos. Todavía menos comunes son los motivos relacionados con la incompatibilidad entre hijos y carrera profesional (26,4 %), la responsabilidad que conlleva la crianza (25,5 %), la preocupación por el futuro de los hijos (23,7 %) o el retraso en tener el primer hijo (22,8 %).
Los datos del CIS constatan que la falta de voluntad no es el principal motivo que explica la fuerte caída de la natalidad en España. De hecho, la encuesta señala que el 58,9 % de las personas que no tienen hijos hubiera deseado tenerlos, pero no pudo hacerlo debido a los impedimentos mencionados. En cambio, tan solo un 36,7 % de la población que no ha tenido descendencia lo ha hecho por decisión propia.
A la caída de la natalidad se suma un aumento progresivo de la edad media a la que una mujer tiene su primer hijo. Según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), el año pasado esta edad se situó en los 33,2 años, lo que supone un incremento de casi dos años respecto a hace una década.
Este crecimiento se explica por el aumento de mujeres mayores de 35 años que deciden ser madres por primera vez. Según los datos del INE, el número de nacimientos de madres mayores de 35 años representa el 40 % del total, y el de madres mayores de 50 años se ha triplicado en la última década.
