España cumple 20 años de la legalización del matrimonio LGTBI. Desde entonces, se han celebrado más de 75.000 bodas igualitarias, una cifra que sitúa al país entre los europeos con mayor número total de matrimonios entre personas del mismo sexo. Si bien España se encuentra por detrás de Alemania en ...
España cumple 20 años de la legalización del matrimonio LGTBI. Desde entonces, se han celebrado más de 75.000 bodas igualitarias, una cifra que sitúa al país entre los europeos con mayor número total de matrimonios entre personas del mismo sexo. Si bien España se encuentra por detrás de Alemania en número absoluto de matrimonios igualitarios, el país cuenta con uno de los porcentajes más altos del mundo de bodas entre parejas del mismo sexo sobre el total de enlaces celebrados. El año pasado, el 3,4% de todos los matrimonios registrados en España fueron entre parejas del mismo sexo, la cifra más alta entre los países con datos comparables.
La elevada cifra de matrimonios igualitarios en España se debe, en parte, a que fue uno de los primeros países del mundo en legalizar la unión entre personas del mismo sexo.
Desde su aprobación en 2005, el número de bodas LGTBI no ha dejado de crecer año tras año. En el primer año de la legalización se registraron 355 matrimonios igualitarios. Al año siguiente, la cifra se elevó hasta los 1.300. Tras mantenerse en torno a los 1.000 enlaces anuales durante varios ejercicios, en 2015 se superaron por primera vez los 1.500 matrimonios en un solo año. Desde entonces, la cifra continuó al alza y en 2018 se superó la barrera de las 2.000 uniones.
En todos estos años, solo en 2020 el número de bodas descendió, debido al impacto social y económico provocado por la covid-19. La recuperación no se hizo esperar y en 2021 se alcanzó un nuevo máximo histórico, con 2.800 uniones. Desde 2022, cada año se celebran más de 3.000 matrimonios LGTBI en España.
España se ha situado como el quinto mejor país de Europa para ser LGTBIQ+, según el último Mapa Arcoíris de la organización ILGA-Europa, publicado este año. Aunque ha perdido una posición respecto a 2024, mantiene una trayectoria de avances sostenidos —cinco puestos desde 2022— y se sitúa entre las democracias europeas con mayores niveles de protección legal y social. El ranking, que examina 49 países en función de criterios como igualdad y no discriminación, reconocimiento legal de género o protección frente a delitos de odio, vuelve a colocar a Malta en cabeza, seguida de Bélgica, Islandia y Dinamarca. En contraste, países de Europa del Este, como Hungría o Polonia, destacan por retrocesos o limitaciones en derechos. Activistas alertan de que, sin impulso político y aplicación efectiva de las leyes vigentes, incluso los países con marcos legales avanzados pueden quedarse atrás ante presiones conservadoras y restricciones crecientes.
