¡No pierdas el equilibrio! Entrénalo con estos ejercicios

Merce Rey

Puede parecer un tema menor y que no sea necesario fortalecerlo, pero la estabilidad de poder caminar sin tropezar, de reaccionar ante un imprevisto sin caerse o de tener que realizar un movimiento o girar la cabeza sin dificultad es esencial para moverse con fluidez.

24/02/2026

Siempre se incide en la importancia de trabajar la fuerza, la movilidad y la flexibilidad, pero hay otros aspectos como la coordinación o el equilibrio, que pasan a un segundo plano. Y no debería de ser así, porque tan necesarios son unos ejercicios como otros, ya que todos ...

Siempre se incide en la importancia de trabajar la fuerza, la movilidad y la flexibilidad, pero hay otros aspectos como la coordinación o el equilibrio, que pasan a un segundo plano. Y no debería de ser así, porque tan necesarios son unos ejercicios como otros, ya que todos en su conjunto permiten mantenernos activas, ejercitar los músculos, mejorar nuestra salud cardiovascular y, de algún modo, repercuten positivamente en nuestra vida diaria. Gracias a ellos nos sentimos más ágiles cuando tenemos que subir una escalera, permitiendo que podamos caminar por una pendiente sin agotarnos, que carguemos un objeto más voluminoso de lo habitual sin dificultad, que tengamos más flexibilidad a la hora de tener que llegar a un objeto que está situado en un lugar alto o recoger algo que haya caído al suelo, volviendo cómodamente a la posición inicial. De este modo, los músculos estarán más flexibles y se moverán con mayor naturalidad, previendo lesiones, y consiguiendo que no cueste tanto agacharse, levantarse o sentarse, llevando a cabo los movimientos cotidianos con mayor seguridad. Asimismo, con el equilibrio se consigue una mayor habilidad motriz, realizando varios movimientos simultáneos en diferentes partes del cuerpo, como saltar mientras se mueven los brazos de arriba abajo o cuando estamos en posición de plancha y necesitamos mover un brazo hacia delante y extender la pierna contraria hacia atrás. Esto favorece la concentración y ayuda a que los movimientos estén acompasados.

Centrémonos en el equilibrio. Para poder fortalecerlo tan solo tendrás que colocarte de pie sobre una colchoneta o esterilla, y practicar una serie de movimientos. En el perfil de María Plaza Carrasco recomiendan comenzar poniéndose sobre los talones y luego de puntillas, repitiendo esta secuencia con cierta rapidez. Tras este paso, tendrás que ponerse sobre una pierna, mientras la otra la mantienes levantada y con la rodilla flexionada. Podrías dejarlo así y aguantar el equilibrio en esta posición, o aprovechar para formar círculos con la pierna, llevándola hacia delante y hacia atrás. Las manos tendrán que estar sobre la cintura. Repite el proceso con la pierna contraria. Luego, haz una zancada lateral combinada con una sentadilla. Aquí una pierna hará de soporte y la otra estará totalmente extendida. Los brazos deberán estar flexionados por debajo de la barbilla. Cuando te levantes, flexiona una de las piernas y elévala hasta la altura de la otra rodilla, y repite con otra pierna. A continuación, colócate en posición de sentadilla y desde ahí estira la pierna y súbela hacia arriba. Hazlo también con la pierna siguiente.

También puedes practicar el equilibrio desde el suelo con tres posturas de yoga, y con la ayuda de la experta Xuan Lan Yoga. Para ello, colócate en posición de cuadrupedia y despega uno de los pies del suelo para elevarlo un poco, y levanta la mano contraria. Repítelo con el lado contrario. Después, colócate como si fueses a hacer una plancha y eleva una pierna y la mano contraria. Deberán estar completamente extendidos e ir paralelos al suelo. Repite con la opuesta. Por último, ponte en posición piramidal y desde ahí dirige una de las piernas completamente extendida hacia arriba y hacia atrás y copia el movimiento con la mano opuesta, vuelve al punto de partida y repite con la contraria.

Por último, Nachogst - Calistenia recopila una selección de ejercicios con los que mejorar la estabilidad y fortalecer el cuerpo. Primero, ponte de rodillas en la colchoneta, da un paso al frente con uno de los pies, coloca los brazos en cruz y levanta ligeramente el pie que tenías adelantado y ahora cambia, y hazlo con la pierna contraria. Para el segundo ejercicio, ponte a la pata coja con las manos en la cintura y la mirada al frente o focalizando la mirada en un punto fijo, intentando mantener la posición, y cambia de pierna. Otra variante sería levantar el pie del suelo y mantener el equilibrio con un ojo tapado, y repetir lo mismo con lo contrario. Para el siguiente deberás colocarte sobre el pie derecho, con la pierna izquierda levantada y flexionada sobre el aire, para luego estirarla hacia delante y desde ahí formar un círculo hacia atrás, hasta terminar por detrás de la pierna de apoyo y volver al punto de partida deshaciendo el círculo que habíamos hecho. Deberás hacerlo 5 veces con cada pierna. Termina la sesión levantando la pierna izquierda y flexionándola con los ojos completamente cerrados, y haz lo mismo con la contraria.

FOTO PRINCIPAL.: Foto de Vitaly Gariev en Unsplash.

Los lugares más bonitos de España para empezar el año sobre ruedas
El frío de invierno puede agravar los trastornos de la articulación temporomandibular
Mafalda Soto, Mujer del Mes: "el empoderamiento no es poder con todo, es elegir sin culpa"

Cookie Consent

This website uses cookies or similar technologies, to enhance your browsing experience and provide personalized recommendations. By continuing to use our website, you agree to our Privacy Policy