La custodia de los hijos en caso de separación sigue siendo mayoritariamente femenina. Tan solo en tres de cada 100 separaciones con hijos los padres asumen la custodia completa. Así lo reflejan los últimos datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE), que contabiliza apenas 39 custodias exclusivas al ...
La custodia de los hijos en caso de separación sigue siendo mayoritariamente femenina. Tan solo en tres de cada 100 separaciones con hijos los padres asumen la custodia completa. Así lo reflejan los últimos datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE), que contabiliza apenas 39 custodias exclusivas al año concedidas a hombres tras una ruptura con hijos. En cambio, las mujeres concentran más de la mitad de las custodias en solitario.
En concreto, las estadísticas del INE señalan que en el 51,3% de las separaciones con hijos la custodia recae exclusivamente en la madre. En el 45,8% restante, la custodia es compartida entre ambos progenitores. Este reparto confirma un cambio progresivo en el modelo tradicional, aunque mantiene una clara mayoría de custodias exclusivas maternas frente a las paternas.
El tipo de custodia tras una separación puede acordarse de mutuo acuerdo o resolverse por la vía contenciosa. Según los datos del INE, la mayoría de las rupturas en el país se tramitan de forma amistosa. En 2024, el 89% de las separaciones en España fueron no contenciosas. De este modo, la mayor parte de las decisiones sobre custodia, ya sea exclusiva o compartida, se adoptan mediante consenso entre las partes, lo que reduce la conflictividad judicial y agiliza los procedimientos.
A pesar de que el grueso de custodias exclusivas sigue recayendo en la madre, en los últimos años se observa un avance sostenido de la custodia compartida. Si en 2024 representó el 45,8% del total, hace una década apenas superaba el 20,5%. La tendencia refleja una mayor implicación de ambos progenitores tras la ruptura y un cambio en la cultura judicial y social.
Por el contrario, las custodias exclusivas concedidas a hombres no solo no han aumentado, sino que incluso han retrocedido ligeramente en términos porcentuales. Como consecuencia del auge de la custodia compartida, también ha descendido el peso de las custodias exclusivas maternas respecto a ejercicios anteriores, consolidando un modelo más equilibrado en el reparto de responsabilidades parentales.
