Marty Mauser (Timothée Chalamet) trabaja como dependiente en una tienda de zapatos, se le da muy bien la venta, tiene la labia y la habilidad suficiente como para embelesar a cualquiera que se le ponga por delante y, en algunos momentos, aunque su interlocutor oponga resistencia y no esté ...
Marty Mauser (Timothée Chalamet) trabaja como dependiente en una tienda de zapatos, se le da muy bien la venta, tiene la labia y la habilidad suficiente como para embelesar a cualquiera que se le ponga por delante y, en algunos momentos, aunque su interlocutor oponga resistencia y no esté muy por la labor de hacerle caso en sus súplicas, poco a poco conseguirá llevarlo a su terreno. Aun así, este puesto para él es algo transitorio, es un medio para conseguir un fin: el de asistir al campeonato de tenis de mesa, que tendrá lugar en Londres, y seguir participando en otros campeonatos internacionales porque quiere ganarse la vida haciendo lo que realmente le gusta y le apasiona.
Una vez allí, se muestra confiado, seguro de sí mismo, y ya se imagina con el título de ganador entre las manos, pero como ocurría en el cuento de `La Lechera', donde una joven soñaba con todos los planes que iba a hacer después de vender el cántaro de leche en el mercado hasta que, después de un pequeño traspiés, cae al suelo y sus sueños se desvanecen, a Mauser le pasa algo parecido cuando tiene que enfrentarse a su rival más temido, el japonés Endo (Koto Kawaguchi). Este cuenta con un as en la manga: una sofisticada raqueta y una técnica muy distinta a la suya. De modo que no le quedará más remedio que volver a Manhattan y enfrentarse a la realidad. Y es que este personaje tramposo y liante ha prometido a cada uno de los que desconfiaban de su pasión que volvería con el premio entre los brazos. No se rendirá, continuará estafando y haciendo de las suyas para volver a enfrentarse de nuevo a su competidor en el siguiente duelo, que tendrá lugar en Japón.
A su vuelta la espera una antigua amante y amiga de la infancia, Rachel Mizler (Odessa A'zion), que llevaban un tiempo sin verse y ella no es que esté precisamente muy contenta cuando lo ve (ni por el trato que recibe) ni por lo distanciados que están. Sin embargo, su prioridad continúa siendo el deporte y todo lo que le desvíe de este fin no le interesa. Es egocéntrico, ambicioso, chulo, manipulador, tramposo y no está dispuesto a que nada ni nadie se interponga en su camino. Durante todo este tiempo, ha decepcionado a muchas personas que tenía a su alrededor: a su amigo Luke Manley (Dion Galanis), al propietario de la zapatería, a su madre, a su amigo taxista Wally (Tyler Okonma, conocido como `Tyler, the Creator') que, si bien conoce al dedillo su modus operandi para estafar a otros y confía en él, acaba decepcionándole también y sintiéndose traicionado.
Durante el torneo de Londres se cruza en su camino con una familia acomodada, formada por el empresario corrupto Milton Rockwell (Kevin O'Leary), que tiene una empresa de plumas estilográficas, y su mujer Kay Stone (Gwyneth Paltrow), una reputada actriz que ahora ha sido relegada a interpretar papeles menores. Se encargará de acercarse a ellos, como bien sabe, para ejecutar su descabellado plan de saltar a la cima. Pero, como se podrá comprobar, no todos los proyectos que uno tiene en mente siempre salen como uno quiere cuando estos se materializan. Aun así, Marty Mauser no se rendirá tan fácilmente, y a pesar de que reciba más duros reveses que reconocimientos, luchará contra su destino. Su orgullo es más fuerte que todo.
La película `Marty Supreme', dirigida por Josh Safdie, está inspirada en Marty Reisman, un campeón estadounidense de pimpón, y que, al igual que el protagonista de esta película, era un liante que se buscaba la vida como podía para poder competir y colocarse como primero en el podio. Durante las más de dos horas que dura el largometraje, el espectador experimentará sentimientos encontrados hacia el jugador de tenis de mesa. Por un lado, sentirá pena por lo que sufre y el entorno que lo rodea, por la soledad que lo invade, por lo que se esfuerza por conseguir un sueño que, por momentos, se presenta inalcanzable. Asimismo, mostrará su rechazo ante lo corrupto que está el sistema y el poder que todo lo puede frente a la falta de recursos y el esfuerzo que, a menudo, cae en saco roto. Por otro lado, le generará enfado y rabia por la forma en que trata a los que lo rodean, a las personas que intentan ayudarle y confiar en él, comportándose de manera aprovechada y egoísta.
FOTO PRINCIPAL.: Imagen de portada de la película `Marty Supreme' extraída de la página web de Filmaffinity.