El Museo Nacional Thyssen-Bornemisza presentaDentro y fuera del marco, novena entrega del programa Kora comisariado por Rocío de la Villa, que presenta cada año una muestra concebida desde la perspectiva de género. En esta ocasión se centra en la obra de Irma Álvarez-Laviada (Gijón, 1978) con una selección de más ...
El Museo Nacional Thyssen-Bornemisza presentaDentro y fuera del marco, novena entrega del programa Kora comisariado por Rocío de la Villa, que presenta cada año una muestra concebida desde la perspectiva de género. En esta ocasión se centra en la obra de Irma Álvarez-Laviada (Gijón, 1978) con una selección de más de treinta piezas realizadas en la última década, junto a pinturas de la colección del museo.
Las creaciones de Álvarez-Laviada se sitúan en un espacio intermedio, dentro y fuera del marco, y están realizadas a partir de materiales industriales destinados a usos prácticos. De esta forma, la artista reflexiona sobre las inclusiones y exclusiones en la tradición moderna del arte occidental: entre lo puro y lo decorativo, entre la experiencia estética y el interés económico e ideológico en el arte.
Cuestionando los estereotipos de lo masculino y femenino
Su trabajo se aproxima a la abstracción geométrica desde una perspectiva de género. Los atributos de los estereotipos de lo masculino y lo femenino (lo vertical y lo horizontal, lo duro y lo blando, lo esencial y lo subsidiario, lo elevado y lo compartido, lo lleno y lo vacío) son cuestionados en obras que dialogan con la tradición, para deconstruirla en procesos de creación regidos por la repetición y sus diferencias.
Parte de su proceso de creación se alimenta de la reinterpretación y la nueva contextualización. En este sentido, la artista ha elegido algunas obras de la colección permanente para ponerlas en diálogo con sus piezas en las salas del museo. Plano y vertical. Pedestal no.0 (2020) y La Anunciación (h.1475), de Gentile Bellini, aluden a la importancia de la relación entre arquitectura y pintura y la ausencia de la figura. Suprematismo (1920-1921), de Nikolái Suetin, permite destacar los procesos creativos de Álvarez-Laviada, construidos a partir de referentes de la abstracción formal, tal y como evidencia la pieza que la acompaña, ST. (Composición en rojo, azul y amarillo sobre negro 0) (2021). Por último, Verde (2025) se expone acompañada de El estanque en el bosque (h. 1867-1868), de Edgar Degas, subrayando los valores hápticos de la pintura.
Dentro de la autorreferencialidad de la pintura de la tradición posminimal (que prolonga el descubrimiento vanguardista de la pintura como objeto material), las obras de Álvarez-Laviada integran y ponen en diálogo elementos como el bastidor, el lienzo, la cartulina o el papel, el paspartú, el marco y el soporte, así como lijas, espumas y otros materiales de protección, con la arquitectura, tanto en espacios vinculados al sistema del arte como en contextos ajenos a él.
Ya sea por iniciativa propia o por encargo de instituciones, la artista suele partir de una reflexión sobre problemas concretos de la pintura y su relación con el espacio. A partir de ahí, deconstruye sus postulados y, mediante la manipulación material, construye una poética personal, articulada desde lo menor frente a lo monumental.