EFSA realizó una encuesta a nivel europeo para conocer la frecuencia en la que se consumía este alimento y un 60% reconoció que consumía pescado y marisco. Un 34% de los adolescentes y adultos encuestados, así como un 33% de las mujeres embarazadas, aseguraron que ingerían "especies de pescado con ...
EFSA realizó una encuesta a nivel europeo para conocer la frecuencia en la que se consumía este alimento y un 60% reconoció que consumía pescado y marisco. Un 34% de los adolescentes y adultos encuestados, así como un 33% de las mujeres embarazadas, aseguraron que ingerían "especies de pescado con los niveles máximos de contaminación por mercurio más altos tres veces por semana o más". Con respecto a su conocimiento sobre las ventajas y los riesgos asociados al consumo de pescado y marisco, "aproximadamente 5 de cada 10 son más conscientes de los beneficios para la salud que los riesgos, pero el mercurio es el contaminante más ampliamente reconocido en estos alimentos", según indicó Angela Bearth, científica y miembro del Comité Científico de la EFSA. A la hora de adquirir estos comestibles en el mercado, los consumidores tienen en cuenta diversos factores y, aunque estos manifestaron "que conocían las recomendaciones en su país y las tenían en cuenta en sus elecciones alimentarias", también valoraban otros aspectos: "el sabor, el costo y la preocupación por una alimentación saludable", expone el informe.
El mercurio es un metal que está presente en el ecosistema marino y puede encontrarse en mayor o menor cantidad dentro del pescado. Los de mayor tamaño son los más propensos a acumular más cantidad, poniendo en riesgo la salud de las personas que los ingieren. Desde la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) advierten que el mercurio "puede afectar al sistema nervioso central en desarrollo, por exposición directa tras el consumo de ciertos alimentos o indirectamente al poder atravesar la placenta. También puede estar presente en la leche materna". Es por eso que las mujeres embarazadas, las que tienen previsto ser madres próximamente o las que se encuentren en periodo de lactancia, así como los niños y niñas de entre 0 y 10 años, tienen que tener especial cuidado con este tipo de especies.
Pero, ¿cuáles son las especies que contienen un alto contenido en mercurio? "El pez espada, el atún rojo, el tiburón y el lucio", enumeran desde AESAN.
Por su parte, Ángel Gutiérrez, profesor de Toxicología de la Universidad de La Laguna, manifiesta que para que hubiese que preocuparse, "incluso con pescados muchísimo más grandes, como el pez espada", habría que "consumir todos los días de tu vida, desayuno, almuerzo y cena, este pescado para tener problemas", según se detalla en la página web de newtral.es. Asimismo, hace hincapié en que "si un pescado ha pasado por los puntos de primera venta y analíticas de Sanidad, hay umbrales que directamente no se pueden superar".
En esta misma página se puede observar un interesante estudio del equipo de Instituto de Diagnóstico Ambiental y Estudios del Agua (IDAEA-CSIC) en el que se analizan los niveles de mercurio presentes en los pescados del Mediterráneo. De las 58 especies analizadas, "13 no superan nunca el umbral de los 0,5 µg/g de mercurio". Dentro de ellas se encuentran "la sardina, el boquerón, el besugo, la dorada y el calamar", informan.
AESAN recomienda que la población general consuma de 3 a 4 raciones de pescado a la semana, intercalando entre especies de pescado blancas y azules, y priorizando la variedad azul. Es el caso del atún, la sardina, el salmón, el jurel, la carpa y la trucha. En el caso de la población más vulnerables, pide que se "restrinja el consumo del pez emperador, atún rojo, tiburón y lucio" por contener un mayor volumen de mercurio", según se indica en el informe del Grupo de Especialización en Nutrición Pediátrica (GE-NutPedia), de la Academia Española de Nutrición y Dietética.
El pescado, al igual que otros comestibles naturales, es beneficioso para el organismo al fortalecer el sistema inmunológico, aporta vitaminas, contiene ácidos grasos Omega-3 por lo que contribuye a reducir el colesterol, a prevenir enfermedades cardiovasculares y a mejorar la memoria. Al contener calcio, hierro, fósforo, potasio y vitamina A, mejora la salud ósea, ayuda a que el sistema nervioso funcione correctamente y es un gran aliado para proteger la vista y para prevenir la anemia. También es una fuente de vitamina D, la conocida vitamina del sol. Además, contiene proteínas y favorece la digestión.
FOTO PRINCIPAL.: Foto de Yael Hofnung en Unsplash.