Los disruptores endocrinos son aquellas sustancias químicas que pueden interferir en el sistema hormonal y, en consecuencia, producir efectos dañinos tanto en humanos como en la naturaleza, según la European Chemicals Agency (ECHA). Sin embargo, algunas sustancias -denominadas hormonalmente activas o sustancias endocrinas activas- interactúan con el sistema hormonal, pero no causan efectos nocivos. ...
Los disruptores endocrinos son aquellas sustancias químicas que pueden interferir en el sistema hormonal y, en consecuencia, producir efectos dañinos tanto en humanos como en la naturaleza, según la European Chemicals Agency (ECHA). Sin embargo, algunas sustancias -denominadas hormonalmente activas o sustancias endocrinas activas- interactúan con el sistema hormonal, pero no causan efectos nocivos. No obstante, la línea que separa la actividad endocrina de la alteración hormonal adversa no siempre es clara: en algunos casos el efecto se puede apreciar con retraso.
Sea como sea, no podemos obviar que las hormonas conectan el sistema nervioso con funciones corporales como el crecimiento y desarrollo, la inmunidad, el metabolismo, la reproducción y la conducta. De ahí, la importancia de detectar y evitar posibles disruptores endocrinos en nuestro cuerpo.
Algunos estudios epidemiológicos en seres humanos han llegado a la siguiente conclusión: los alteradores endocrinos pueden ser los principales responsables de algunos cambios negativos en la salud durante las últimas décadas. ¿Y de qué cambios hablamos? La agencia ECHA hace referencia a la disminución del recuento de esperma, la mayor incidencia de niños nacidos con malformaciones genitales y los incrementos en cánceres relacionados con las hormonas.
Un debate que sigue abierto
Aunque la industria cosmética europea está sujeta a una de las regulaciones más estrictas del mundo, el debate sobre posibles disruptores endocrinos en el sector sigue abierto. Numerosos consumidores están preocupados por esta cuestión, sobre todo mujeres embarazadas, personas con piel sensible o usuarias interesadas en formulaciones más transparentes.
En Europa, estas evaluaciones toxicológicas están supervisadas por organismos científicos independientes como el Comité Científico de Seguridad de los Consumidores (SCCS). A pesar de este contexto tan regulado, el tema sigue generando interés. Claudia Sánchez, farmacéutica y CEO de Ownia Cosmetics, explica a qué se debe: "La investigación científica evoluciona constantemente, y es positivo seguir analizando cómo interactúan los ingredientes en escenarios reales de uso". "La seguridad de un cosmético -añade- depende de la evaluación científica de sus ingredientes y de las condiciones reales de uso".

Por lo tanto, ingredientes evaluados individualmente, autorizados y considerados seguros en las condiciones de uso establecidas, pueden ser objeto de investigación científica en determinadas circunstancias:
Ingredientes que generan debate científico
A lo largo de los años, algunos ingredientes han sido objeto de debate o revisión regulatoria. Ello ha llevado a restricciones o prohibiciones en determinados casos. Entre los compuestos que han sido revisados por las autoridades científicas se hallan:

Otros ingredientes con efectos dudosos
Algunos activos cosméticos no están relacionados con disrupción endocrina, pero a veces generan dudas entre consumidores por otros motivos:
Los cosméticos han sido diseñados para actuar principalmente en las capas superficiales de la piel. Algunos ingredientes pueden penetrar parcialmente, pero las evaluaciones de seguridad europeas tienen en cuenta esta posible absorción para garantizar su seguridad en las condiciones normales de uso, según Sánchez. Desde Ownia Cosmetics apuestan por fórmulas que prioricen ingredientes con perfiles de seguridad bien establecidos y evidencia científica sólida. "Nuestra filosofía -puntualiza- no es generar miedo, sino reducir exposiciones innecesarias cuando existen alternativas igualmente eficaces".