La cotidianidad compartida bajo la mirada del videógrafo casero

Merce Rey

Escenas comunes de reuniones, celebraciones, viajes y encuentros familiares quedan retratadas como si fueran fragmentos inmortales que renacen una y otra vez en cada visionado y abren la puerta de su universo a espectadores ajenos que se adentran en ese espacio para conocer de cerca las costumbres y la forma de grabar de épocas pasadas. El CaixaForum Barcelona acoge hasta el 7 de junio la exposición `[REC]UERDOS. La vida a través del cine doméstico'.

18/03/2026

Las cámaras de vídeo y de fotos son dispositivos que han sido testigos de la evolución del círculo familiar. Gracias a ellas, los usuarios han podido capturar momentos alegres, inmortalizar escenas para el recuerdo, ya sea para mostrarlas a las generaciones que vienen después o para reencontrarse con los familiares ...

Las cámaras de vídeo y de fotos son dispositivos que han sido testigos de la evolución del círculo familiar. Gracias a ellas, los usuarios han podido capturar momentos alegres, inmortalizar escenas para el recuerdo, ya sea para mostrarlas a las generaciones que vienen después o para reencontrarse con los familiares que ya no están. Incluso tienen su componente nostálgico al poder revivir episodios del pasado con melancolía y tristeza y traerlos al presente. Son también una fuente de conocimiento; a través de este material audiovisual es posible conocer las costumbres de cada época, la forma de vestir o peinarse, de comportarse, las técnicas de grabación más recurrentes, los paisajes sonoros y los escenarios utilizados para capturar esos instantes y congelarlos en la memoria.

El CaixaForum Barcelona pone el foco de atención en los `[REC]UERDOS. La vida a través del cine doméstico' para profundizar acerca de "la cotidianidad compartida y de los materiales audiovisuales de origen familiar, de las escenas comunes o celebratorias captadas con diferentes soportes que evolucionan a lo largo de los años y que se convierten en memorias a las que otras generaciones accederán en el futuro", tal y como se explica en la nota de prensa. La exposición, dividida en seis temáticas, no se centra únicamente en épocas pasadas, sino que hace una comparativa con la actualidad para profundizar en los cambios tecnológicos del vídeo doméstico. Aunque el vídeo casero continúa produciéndose hoy en día, no se percibe de la misma manera. Antes, este archivo creativo quedaba reducido al ámbito familiar o, como mucho, era compartido con algún amigo o pariente cercano. En algunos casos podía hacerse alguna copia del vídeo, pero su alcance no se acercaba ni de lejos a la repercusión que tiene en el momento actual, donde los teléfonos inteligentes dominan la escena y con ellos se da alas a la creatividad mediante los efectos, inteligencia artificial y múltiples prestaciones que permiten ofrecer una versión mejorada de la imagen o el vídeo y compartirlo al instante con nuestros allegados o con observadores ajenos a la escena. El poder de visionado y alcance de las redes sociales es, actualmente, incalculable. Atendiendo a este punto, este proyecto, comisariado por los investigadores Efrén Cuevas y Núria F. Rius, refleja cómo "los vídeos domésticos pueden cruzar la línea de lo privado a lo público a través de las redes sociales, así como la influencia de estas redes en las dinámicas expresivas del vídeo doméstico actual (coreografías, efectos de montaje, etc.)", apuntan.

A pesar de que el cine doméstico fue infravalorado tiempo atrás porque no era considerado "cine" como tal al no vincularse con un significado profesional, en la actualidad se percibe como un tesoro que hay que preservar y los "académicos y archivistas se interesan cada vez más por el cine doméstico, en tanto valioso patrimonio audiovisual que documenta las formas de vida cotidiana del siglo XX", según se recoge en el dosier de prensa. Estos registros audiovisuales fueron creados con "diferentes formatos y tecnologías –desde el 16 mm o el Super-8, hasta los VHS y el vídeo digital– facilitaron la filmación de momentos personales, influenciados también por la publicidad y los manuales, que promovían cómo y qué grabar", indican.

"Tras la Segunda Guerra Mundial, el cine doméstico experimentó una auténtica eclosión por la gran variedad de aparatos de filmación que aparecieron en el mercado. En la década de los setenta se introdujo el soporte magnético, primero en el ámbito profesional, y ya a finales de esa década, para uso doméstico, con el Betamax y el VHS. Más tarde, el vídeo magnético dio paso a la digital con cámaras pequeñas, que tuvieron una corta vida por la irrupción de los `teléfonos inteligentes' a partir de 2007.", informan. De este modo, la exposición muestra, por una parte, estos vídeos cotidianos, generados "desde los años 1920 hasta el 2000" y, por la otra, exhibe las cámaras de cine y vídeo y los aparatos empleados para su reproducción: "las cámaras y los proyectores se promocionaron como artículos comunes para el hogar, para grabar lo que sucedía en su interior. Gran parte de la publicidad, que promovía capturar los momentos felices de la vida y combatir el olvido, iba dirigida a las mujeres porque a menudo eran las personas que se encontraban en el ámbito doméstico", comunican.

Un hombre fotografía una de las piezas expuestas en la muestra Recuerdos. La vida a través del cine doméstico en CaixaForum Barcelona. © Fundación `la Caixa'.

La muestra aborda la necesidad de preservar este archivo histórico personal de gran valor porque, como se explica en el documento, "cuando familiares y amigos desaparecen decae su sentido autobiográfico, pero emerge entonces con más fuerza su valor como patrimonio audiovisual al ser reutilizado por cineastas sin vínculos personales con ese material". Además, se incide en que muchas de estas grabaciones se almacenan en los "domicilios particulares, donde no se suele prestar atención a sus condiciones de conservación". Otro factor determinante es la "obsolescencia tecnológica impide a menudo visualizar las grabaciones si no se han digitalizado previamente, porque la tecnología necesaria para su visualización ha dejado de funcionar". De este modo, se hace una llamada de atención a los particulares para que, en caso de tener películas domésticas en su propiedad, "las digitalicen", así las podrán seguir visionando con el paso del tiempo, o las entreguen a "filmotecas y otros archivos institucionales", con el fin de que "el depósito mantenga la propiedad y controle cualquier uso futuro de ese metraje y asegure su conservación para generaciones futuras". Asimismo, a los visitantes se les entregará un "folleto anexo con la información básica sobre cómo recuperar películas domésticas en casa con el fin de animarlos a conservar individualmente todo ese patrimonio personal, familiar y colectivo", informan.

La exposición `[REC]UERDOS. La vida a través del cine doméstico' se podrá ver en el CaixaForum Barcelona hasta el 7 de junio de 2026 y para lograr una conexión más cercana con el público en cada "sede de la exposición se proyectan imágenes específicas de cada territorio, precisamente para lograr una conexión emocional con el público", informan.

FOTO PRINCIPAL.: Documental Children on Camera - A Primer about Movies (1969). ©.

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